Hay medicamentos que no se recogen en la farmacia. Para acceder a ellos, el paciente tiene que desplazarse hasta el hospital y acudir al servicio de farmacia hospitalaria. Para quien reside en un pequeño municipio alejado del centro sanitario, recoger su medicación puede suponer un viaje de decenas de kilómetros. Después llega el regreso. Y, cuando corresponde una nueva dispensación, el camino comienza otra vez. En una parte de la Castilla-La Mancha más despoblada ese recorrido se ha invertido. Ya no siempre viaja el paciente: viaja el medicamento . Sale del hospital preparado para una persona concreta y se pone en camino hasta la farmacia de su pueblo, un botiquín o, cuando no existe ninguno de esos recursos, su domicilio.... Ver Más