El satélite ruso Kosmos 2612 sigue de cerca al ICEYE X36, un satélite radar con registro de EE UU, en una maniobra que LeoLabs sitúa a unos 500 metros

Wait 5 sec.

Quinientos metros pueden parecer una distancia considerable en tierra, pero en el espacio bastan para encender todas las alarmas. El satélite militar ruso Kosmos 2612 ha protagonizado una aproximación inusual al ICEYE X36, un aparato comercial registrado en Estados Unidos y preparado para obtener imágenes de la superficie terrestre incluso de noche.La empresa de vigilancia espacial LeoLabs calcula que ambos llegaron a estar a unos 500 metros. Lo más llamativo no fue únicamente la distancia: el satélite ruso pasó días ajustando su trayectoria para permanecer cerca del otro, antes de comenzar a alejarse.Una persecución orbital que duró varias semanasKosmos 2612 fue lanzado el pasado abril de 2026 junto a otros cinco satélites rusos. Su misión exacta no se ha hecho pública, aunque los especialistas sospechan que pertenece a una familia de aparatos capaces de acercarse a otros vehículos espaciales para examinarlos.Otros vehículos de aquella misma misión también ajustaron sus órbitas para coincidir con las de satélites de ICEYE, algo que llamó la atención de los analistas. En mayo ya hubo acercamientos, aunque ninguno mantuvo una posición tan cercana durante tanto tiempo. Short time-lapse of part of this morning’s first pass of ICEYE-X36 (59103) and COSMOS 2612 (68762) over South America under partly cloudy skies. pic.twitter.com/t8RhwmKcV4— s2a systems (@s2a_systems) October 18, 2026 Desde finales de septiembre comenzó a modificar su órbita hasta situarse casi a la misma altura que ICEYE X36. Entre el 15 y el 19 de octubre realizó nuevos movimientos, colocándose por delante y por detrás de su objetivo, según el seguimiento de LeoLabs.No fue un cruce casual entre dos satélites. Mantenerse a una distancia tan corta exige corregir la velocidad y la posición con precisión, además de gastar combustible. Algunos registros públicos llegaron a calcular una separación de apenas 26 metros, pero LeoLabs no pudo confirmar esa cifra y mantiene su estimación cercana a los 500 metros.Por ahora, sus observaciones indican que la maniobra terminó y que ambos aparatos vuelven a distanciarse. ICEYE asegura que conoce la situación y la sigue de cerca.¿Por qué Rusia podría estar interesada en este satélite?ICEYE nació en Finlandia y opera una red de satélites capaces de obtener imágenes mediante radar, incluso con nubes, humo o poca luz. La empresa suministra información a Ucrania, aunque no está confirmado que el ICEYE X36 concreto esté destinado a sus operaciones militares.Esa capacidad de observación importa en un conflicto en el que las imágenes obtenidas desde el espacio ayudan a localizar objetivos y seguir movimientos militares. Acercarse a uno de estos aparatos podría permitir conocer mejor cómo funciona o simplemente enviar un mensaje de presión.También existe un riesgo práctico: si un satélite debe maniobrar repetidamente para evitar a otro, consume combustible y puede acortar su vida útil. Una colisión, además, generaría fragmentos peligrosos para otros vehículos.El episodio llega mientras Estados Unidos prepara nuevas capacidades militares para proteger y operar sus satélites. Los especialistas advierten de que estos acercamientos pueden utilizarse para vigilar o interferir, pero ninguna prueba demuestra que Kosmos 2612 intentara atacar al ICEYE X36. Tampoco se han comunicado daños en el aparato.