Dafne Fernández lleva casi 30 años en el mundo de la interpretación. Ha crecido ante los ojos del público para convertirse en una mujer renovada, resiliente, que valora su trabajo y su experiencia como el mayor de los logros. «La danza me ha enseñado que con constancia, con dedicación, con mucho esfuerzo... soy yo la que me pongo los obstáculos y la que puedo superarlos», comparte la intérprete de 41 años en una conversación con ABC en el Teatro Real con motivo del 25 aniversario de 'Barbie en el Cascanueces' , de la que ahora es embajadora. Desde su primer papel en el cine cuando era una niña hasta la artista que es ahora ha habido muchos noes, pero también mucha pasión por la profesión. Aunque para muchos es más conocida como actriz, el baile está en sus venas y es lo que le ha dado forma a su carrera. Ella misma admite que la constancia que aprendió en ballet ha sido el elemento clave de su recorrido: « No noto que mi carrera haya sido algo fácil ni que haya tenido suerte. Me la he buscado. Me he topado con gente que me ha enseñado muchísimo, también me he topado con gente que me ha hecho sentirme herida o sentirme mal, pero eso me ha reforzado y por eso hoy soy quien soy», revela. Pero la maternidad le cambió, le dio una visión renovada sobre la vida y el amor: « Me ha enseñado lo que es el amor, no lo sabía . Yo pensaba que sí, pero no lo sabía. Sobre todo me ha enseñado qué es el miedo. Ahora sé que tengo miedo realmente, a que les pase algo a mis hijos. Luego sé lo que significa la capacidad de sacrificio hacia una persona», confiesa. Por lo tanto, inevitablemente, también ha cambiado su relación de pareja con el fotógrafo Mario Chavarría, con el que lleva más de una década de relación. La maternidad llegó a la vida de Dafne en 2018, cuando llegó al mundo su primer hijo, Jo, que según explica tiene una mente muy matemática. En diciembre de 2020 llegó la princesa de la casa, Álex, que quiere seguir sus pasos y ser actriz. « Ha cambiado toda mi relación . No es solo decir 'te quiero', es estar ahí cada día, en los momentos malos y también en los buenos, hay que saber estar en los buenos. Ser equipo, ser compañero, nos tenemos que sumar y no restar, y muchas veces la dignidad no vale para nada», explica, desvelando que escoge sus batallas porque no tiene interés en ganarlas todas. En septiembre de 2027 se cumplirán diez años desde su boda con Mario Chavarría, y ya tienen planes para celebrarlo. « Queríamos hacer una reboda, yo me puse el vestido de boda una vez y dije 'con lo que me gusta este vestido, que es un sueño, me encantaría volver a ponérmelo'. Entonces dijimos en el día de la boda que dentro de 10 años haríamos lo mismo. Yo no sé si seguirá, pero esa es la idea que tenemos», revela. Y no sería solo con ellos dos, sino con sus hijos, y con todos sus invitados. «También vamos a proponer que todos los que se han casado vengan con sus trajes también, para que les den un segundo uso. Una boda temática de bodas », comenta con sentido del humor. El arte no falta en su casa, aunque comenta Dafne que se preocupan porque también tengan sus dosis de ciencias y números. «Nuestro hijo ha salido muy matemático», revela, mientras que la pequeña es artista. «Le estamos dando eso que a mí me hubiese encantado tener, porque yo no vengo de una familia de artistas, pero me los llevo de gira , se vienen a los rodajes, a veces se ponen en el combo y dicen 'acción' o 'corten'», comenta la actriz con una ilusión visible en los ojos. «Están viviendo desde dentro esta profesión y yo creo que es un regalo también», señala. En este proceso de maternar, Dafne admite que le ha cambiado la perspectiva sobre su propia infancia y está yendo a terapia para entender ciertos aspectos de su pasado. «Aunque dedicaron mucho esfuerzo en criarme, a lo mejor tenía ciertas carencias », comparte. Solo tiene buenas palabras para sus padres, Esmeralda e Ignacio, que este año cumplen 45 años casados. «Yo a mis padres les debo mucho porque gracias a ellos también soy quien soy. Esa mujer que ha podido con todo, que ha luchado por todo, a la que no le han regalado nada. Todo lo que tengo lo he conseguido yo», revela. Pero hay una espinita clavada: «También veo que hicieron todo lo que pudieron y que siempre es difícil ser padre. Y ser mujer y lidiar con tus problemas y a la vez ser madre. Estoy intentando entenderlo también. Pero yo les agradezco mucho sobre todo que me dieran esta oportunidad de poder ser artista, que yo no sabía que podía elegir esta profesión».