Hace 2.000 años, en Portugal ya conocían un truco para que la ropa no perdiera el color. Los arqueólogos descubrieron que bastaban flores, vinagre y una roca
Un hallazgo arqueológico en Portugal revela cómo los habitantes de la Edad del Hierro pudieron fabricar tintes resistentes al agua con flores, vinagre y roca volcánica. Los científicos lograron reproducir la técnica.