El cántaro azulgrana empezó con Pedri rompiéndose. Y al final el Barça se rompió del todo. Lo vi cuando estuvo a punto de empatar, y luego empató; más tarde dio la impresión de que estaba ya disponible para ser el mejor, cuando Lamine se vengó de todas sus desgracias e hizo un gol extraordinario... Pero el PSG, este equipo que vale tanto como le ha enseñado Luis Enrique, se agrandó hasta la extraordinaria jugada que le dio el 4-2. No he dicho a nadie que estuve a punto de llorar. Seguir leyendo....