En corto: esta guía es para quien acaba de leer el aviso de una empresa, una alerta del móvil o una noticia de un ciberataque y se pregunta si le afecta. Vas a saber comprobarlo con herramientas gratuitas, qué cambiar primero y cuándo tienes derecho a reclamar. La regla de fondo es sencilla: la contraseña filtrada se arregla en minutos; el DNI y el IBAN filtrados piden vigilancia durante meses.¿Cómo sé si mi correo está en una filtración?La forma más rápida es escribir tu correo en Have I Been Pwned, un buscador gratuito de filtraciones que el propio INCIBE recomienda. Te dice en qué brechas conocidas aparece tu dirección.Lo creó el investigador de seguridad Troy Hunt, que lo mantiene desde 2013. Nació tras la filtración de Adobe, entonces la mayor brecha de cuentas de clientes conocida, porque Hunt encontraba las mismas cuentas expuestas una y otra vez, a menudo con la misma contraseña. A 17 de octubre de 2026, su contador suma 1.045 webs filtradas y más de 17.800 millones de direcciones de correo.Tres detalles de su página de preguntas frecuentes que conviene conocer:No guarda contraseñas junto a los correos. Su servicio Pwned Passwords comprueba contraseñas por separado, cifradas con SHA-1 y anonimizadas antes de enviarse. Ya en 2018, 1Password empezó a usarlo para avisar si tu contraseña se había filtrado en internet.Que no aparezcas no significa que estés a salvo. Sus responsables lo dicen sin rodeos: la base contiene «una pequeña parte» de todo lo filtrado, y muchas brechas nunca se publican o ni siquiera se detectan.Puedes pedir avisos. Con Notify Me recibes un correo cuando tu dirección aparezca en una brecha nueva.¿Qué me dicen Google y Apple que Have I Been Pwned no puede decirme?Have I Been Pwned te dice dónde está tu correo; los gestores de contraseñas de Google y Apple te dicen qué contraseñas concretas tuyas circulan por internet.En Google, la función se llama Revisión de contraseñas. Según su página de ayuda, se abre en Chrome desde Más > Contraseñas y Autocompletar > Gestor de contraseñas de Google > Revisión, o desde cualquier navegador en passwords.google.com. Separa tres problemas: contraseñas expuestas, débiles y reutilizadas. Las alertas automáticas se activan en los ajustes del gestor con la opción «Alertas de protección de contraseña». Un consejo de la propia Google que vale oro: si recibes un aviso, entra tú directamente en Revisión de contraseñas para comprobar que es auténtico, en lugar de tocar el enlace.En Apple, la app Contraseñas del Mac muestra en el apartado Seguridad las claves poco seguras o filtradas. En iPhone con iOS 17 o anterior, la guía de seguridad personal de Apple indica la ruta Ajustes > Contraseñas > Recomendaciones de seguridad, donde se activa «Detectar contraseñas comprometidas»; desde iOS 18 las contraseñas viven en la app Contraseñas. Apple explica en su documentación técnica que la comprobación comparte con sus servidores, como mucho, un prefijo de 15 bits del hash de cada contraseña.La primera hora: el orden en que conviene actuarPrimero la contraseña afectada y todas las que se le parezcan; después, el correo; por último, el banco si hubo datos de pago. Ese orden es una síntesis de las recomendaciones de INCIBE, que, según explicó a Maldita.es, pide considerar comprometido cualquier dato que compartiste con la empresa afectada.Cambia la contraseña del servicio filtrado y la de cualquier otro sitio donde usaras la misma o una parecida. INCIBE insiste en contraseñas con letras, números y símbolos, y en no repetirlas entre servicios. Si te da pereza hacerlo de memoria, es el momento de empezar con un gestor de contraseñas que genere y guarde claves únicas.Protege el correo, porque desde él se restablece todo lo demás. Si notas accesos raros, sigue una guía para saber si te han hackeado y qué hacer paso a paso.Avisa al banco si se filtraron datos bancarios. INCIBE recomendó a Maldita.es «anular la tarjeta bancaria e identificar posibles actividades sospechosas», según ese reportaje.Activa la sospecha por defecto. Tras una brecha llegan correos, SMS y llamadas que usan tus datos reales para parecer legítimos. INCIBE pide no interactuar con mensajes no solicitados y llamar al 017, su línea gratuita, ante cualquier duda.¿Qué dato filtrado es más peligroso: la contraseña, el DNI o el IBAN?La contraseña es la más urgente, pero el DNI y el IBAN son los más duraderos: una clave se cambia hoy, tu número de documento te acompaña toda la vida. Por eso el plan para cada uno es distinto.Con el DNI, el nombre y la dirección, el riesgo es la suplantación de identidad. INCIBE recomienda hacer egosurfing (buscarte en internet) para detectar si tus datos aparecen publicados, ejercer el derecho al olvido ante la AEPD si aparece publicado, y denunciar ante la Policía o la Guardia Civil cualquier intento de fraude con tus datos.Con el IBAN, el escenario que más preocupa es un recibo domiciliado que no has autorizado. El Banco de España recuerda que, si no diste autorización, el plazo para devolver un recibo es de 13 meses. Mi lectura: tras una filtración con IBAN, revisar los movimientos cada semana durante un tiempo no es paranoia, es mantenimiento.¿Y si la empresa nunca me avisó?El artículo 34 del RGPD obliga a la empresa a comunicártelo «sin dilación indebida» cuando la brecha suponga probablemente un alto riesgo para tus derechos. Si no lo hizo y crees que debía, puedes reclamar ante la AEPD.El texto del Reglamento fija dos obligaciones distintas. El artículo 33 manda notificar a la autoridad de control sin dilación indebida y, si es posible, en un máximo de 72 horas desde que la empresa tiene constancia, salvo que sea improbable que haya riesgo; si tarda más, debe justificar el retraso. El 34 exige avisar a los afectados en «lenguaje claro y sencillo», con un punto de contacto y las medidas tomadas. Hay excepciones, como que los datos estuvieran cifrados, y la AEPD puede exigir el aviso si la empresa no lo ha dado.La reclamación se presenta en la sede electrónica de la AEPD, con pruebas o indicios. Según sus preguntas frecuentes, la Agencia tiene hasta 3 meses para decidir si la admite, y la indemnización por daños se reclama a la empresa, no a la AEPD. No es un trámite simbólico: en 2025, los procedimientos sancionadores o de apercibimiento por brechas pasaron de 30 a 77 y las multas por este motivo sumaron 19.836.603 euros, el 40% de todas las sanciones del año, según la memoria de la Agencia.Lo incómodo es que la carga recae en quien sufre la filtración, no en quien la provocó. Por eso creo que reclamar cuando el aviso no llega es algo más que un derecho individual: es una de las pocas presiones que obligan a las compañías a tomarse en serio el artículo 34.Y si hoy solo vas a hacer una cosa, que sea esta: activa las alertas de Have I Been Pwned y las de tu gestor de contraseñas. La próxima filtración no la vas a evitar, pero al menos no te enterarás la última.La noticia Tus datos están en una filtración: cómo comprobarlo y qué hacer en la primera hora fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.