Portal Norte de Transmilenio. Foto: TransmilenioLa construcción del puente peatonal que permitirá mejorar el acceso al Portal Norte de TransMilenio, en Bogotá, continúa acumulando retrasos. El proyecto, cuyo contrato asciende a cerca de $26.000 millones, registra un avance de apenas el 7 %, una situación que ha generado cuestionamientos por parte del Concejo de la ciudad debido a los incumplimientos en el cronograma y las dificultades que ha enfrentado su ejecución.El concejal de Bogotá Julián Espinosa denunció las demoras en el desarrollo de la obra y cuestionó las reiteradas suspensiones que ha tenido el proyecto. El contrato fue firmado en 2021 y la entrega estaba prevista para 2023; sin embargo, los trabajos no han avanzado conforme a lo programado, lo que representa un retraso de aproximadamente tres años frente al plazo inicialmente establecido.¿Por qué se ha retrasado la construcción del puente peatonal?El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) explicó que la presencia de una antena de telecomunicaciones interfirió en los diseños y estudios técnicos requeridos para desarrollar la infraestructura. Esta situación obligó a realizar modificaciones y ajustar el cronograma previsto para la construcción.Aunque las dificultades técnicas fueron superadas y los trabajos comenzaron finalmente en enero de 2026, la ejecución volvió a presentar problemas relacionados con el cumplimiento de las obligaciones contractuales.Entre las situaciones identificadas por el IDU se encuentran la falta de personal en la obra, la disponibilidad insuficiente de equipos, el número limitado de frentes de trabajo y las dificultades para disponer de los recursos necesarios para mantener el ritmo de ejecución.Recomendado: Obras en la Carrera Séptima: así avanzan los cinco frentes entre las calles 99 y 127Estos inconvenientes han incidido en el desarrollo del proyecto, que todavía registra un porcentaje de avance reducido frente al tiempo transcurrido desde la firma del contrato.Ante los incumplimientos reportados, el IDU inició un proceso administrativo sancionatorio contra el contratista por un valor de $1.600 millones. El procedimiento busca establecer las responsabilidades correspondientes por las dificultades registradas durante la ejecución de las obras.Por su parte, el concejal Julián Espinosa cuestionó el historial contractual del proyecto, que acumula seis suspensiones, tres prórrogas y adiciones presupuestales superiores a $1.300 millones.El cabildante señaló que estas modificaciones y las demoras en la construcción generan preocupación, especialmente por la importancia de la infraestructura para los usuarios del sistema de transporte público.El puente peatonal está proyectado para facilitar el ingreso de los pasajeros al Portal Norte de TransMilenio, uno de los puntos de acceso al sistema en el norte de Bogotá. Por ello, el bajo nivel de ejecución mantiene la atención sobre el futuro de una obra que debía estar terminada en 2023 y que, hasta octubre de 2026, continúa sin alcanzar un avance significativo.