“Mi mamá es mi persona favorita”, dice Sonny, el adolescente en el centro del relato de Phony: la otra madre, la serie de Disney+ que acaba de estrenar sus dos primeros episodios. Esa afirmación, dicha por una voz en off, da comienzo a la ficción que protagonizan Connie Britton y Sam Nivola como el dúo de madre e hijo que oculta más de lo que muestra. A lo largo de la trama sus secretos se irán revelando a través de elementos narrativos asociados con los relatos de misterio, el drama familiar y la comedia adolescente. Lo que en las primeras escenas se refleja como un vínculo cercano, amoroso y compinche luego se descubre como algo mucho más complejo. Cuando Sonny sufre un accidente de coche y despierta en el hospital más shockeado que lastimado, el mundo ya no es el que conocía. O más bien, quien le resulta imposible de reconocer es a la señora que se parece mucho a Ellen, su mamá, y dice serlo. Él está convencido de que se trata de una impostora, pero no logra entender por qué su mamá fue reemplazada por alguien cuyo aspecto no coincide con sus recuerdos. Sin embargo, los cambios son lo suficientemente sutiles para que nadie más los note: un diente torcido para el lado “incorrecto”, la punta de la nariz que se extiende unos centímetros más allá de lo acostumbrado y unos párpados con menos arrugas de lo que recuerda. Pero el mayor cambio a los ojos de Sonny es la actitud de quien solía ser su “persona favorita”.Todo sobre mi madreAsí, la intriga sobre lo que sucedió con Ellen avanza mientras Sonny atraviesa los típicos conflictos de la adolescencia: la relación con su novia, el regreso de una amiga a la que decepcionó y la realidad de que, a pesar de sus muchos esfuerzos, no le cae bien a todo el mundo. “Amo el desafío que me planteó este proyecto como actriz”, dice Britton sentada junto a Nivola en el comienzo de la charla con LA NACION vía Zoom. Para la actriz que se convirtió en estrella de la TV gracias a su personaje en la serie Friday Night Lives en la que encarnaba a Tammy, la esposa y la madre más comprensiva, inteligente y fuerte de la pantalla chica, su papel en Phony: la otra madre supuso un cambio de rumbo justo en el momento indicado.“A esta altura de mi carrera tengo que buscar la variedad. Necesito sacudir un poco las cosas, por eso este proyecto resultó una oportunidad tan maravillosa para mí”, explica Britton, muy orgullosa de darle una nueva vuelta al personaje de la madre que tan bien sabe interpretar. En Phony, más allá de los cambios que detecta Sonny después del accidente, desde el comienzo hay señales de que detrás de la simpática Ellen hay en realidad una madre que sobreprotege a su hijo y que tal vez ejerza un control no demasiado sano sobre él. “Me gusta pensar que está luchando. Que hace lo mejor que puede. Como todos. De hecho, para mí de eso se trata ser madre. Hacemos lo que podemos y nadie es perfecto, eso es seguro”, dice la actriz. A su lado, su coprotagonista, hijo en la vida real de los actores Emily Mortimer (Jay Kelly) y Alessandro Nivola (El brutalista), conocido por su participación en la tercera temporada de The White Lotus, sale en defensa de su mamá -¿o mamás?- de la ficción. “Creo que como actores tenemos que empatizar con nuestros personajes. Eso lo aprendí de Connie. Si no estás del lado de tu personaje vas a tener problemas, porque no podrás identificarte con él. Así que buena suerte intentando que los pongamos en tela de juicio”, dice Nivola con una sonrisa algo conciliadora, la misma que utiliza su personaje cuando quiere salirse con la suya.Claro que aunque los intérpretes estén del lado de sus personajes, lo cierto es que para el público parte de la diversión que ofrece la serie es ir descubriendo sus diferentes capas y tratar de darle sentido a la tensión bajo la superficie, que va más allá del secreto sobre la identidad de Ellen.“Me parece que en este caso el misterio está al servicio del drama humano que atraviesa la relación entre madre e hijo. Los elementos más relacionados con el thriller nos sirvieron para explorar la verdad del vínculo de Ellen y Sonny y lo que sucede entre una madre y su hijo cuando ingresa en la adolescencia y empieza a tomar distancia de ella. Se siente como un desgarro”, apunta Britton. “El guion juega con eso, con las metáforas y con la idea de que de alguna manera todos los chicos de esa edad se comportan con cierta falsedad. Es lo normal en los estudiantes de secundaria: todos se construyen una máscara porque están tratando de descubrir quiénes son en realidad”, se entusiasma la actriz haciendo referencia al título de la ficción: “Phony” puede traducirse como falso o engañoso, algo que en este caso no solo se aplica a la “nueva” Ellen sino también al nervioso Sonny. La serie, creada por el guionista Nick Paley, busca equilibrar sus momentos más dramáticos con un humor asordinado que surge, sobre todo, de la incomodidad de Sonny, de su desesperación por ser querido por todos, empezando por su mamá. “Para mí interpretar este personaje fue un gran ejercicio de actuación. Me resultó divertido y desafiante. Fue un poco como lo que sucede en la escuela de teatro, donde te hacen hacer cosas raras como rodar por el suelo y que te sientas como haciéndolo. Son ese tipo de cosas que a los actores nos encanta hacer, tratar de darle sentido a situaciones absurdas. Y en este caso, encima están todas esas otras capas narrativas: la trama de misterio e investigación y lo que se esconde detrás de la crisis de identidad de Sonny”, explica Nivola sin revelar demasiado de la historia que logra intrigar y entretener aun cuando gira en torno a un adolescente exagerado y bastante egocéntrico, características típicas de su edad, o quizás las respuestas indicadas tras descubrir que algo siniestro se esconde detrás de quien solía ser su mamá.