El descontento social acumulado ha estallado en las últimas semanas con protestas masivas en numerosos países de la Unión Europea (UE), degenerando en Francia en violentos disturbios, ataques a ayuntamientos y el saqueo de más de 3.000 comercios. Este choque brutal de un profundo malestar socioeconómico soslayado por las autoridades ha atrapado a la Comisión Europea y a la mayoría de los gobiernos de la UE en su burbuja, desconectados de la realidad sociopolítica y las prioridades de los votantes.Seguir leyendo....