El ingreso mínimo vital (IMV) es compatible con los ingresos del trabajo, por lo que encontrar empleo o mejorar el sueldo no implica necesariamente perder la ayuda. El sistema incluye un incentivo que permite excluir parte del aumento de las rentas laborales al calcular la prestación, con el objetivo de que trabajar resulte compatible con mantener esta protección económica. La regulación se modificó mediante el Real Decreto 240/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 26 de marzo y en vigor desde el día siguiente. La reforma simplificó el mecanismo para facilitar que los beneficiarios comprendan cómo se calcula la parte de sus nuevos ingresos que no se tiene en cuenta.Seguir leyendo....