Hace unos 2.000 años, cuando Augusto gobernaba Roma, un resto de hielo en el Ártico canadiense dejó de encogerse y empezó a crecer. Según un equipo del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty, de la Universidad de Columbia, aquel cambio marcó el comienzo de la próxima glaciación, lo que solemos llamar la siguiente edad de hielo. […]