La inteligencia artificial permitirá producir más con menos trabajo, pero eso no significa que sus beneficios se vayan a distribuir de una forma equitativa. Por ello, Santiago Niño Becerra advierte de que la riqueza puede quedarse en manos de unas pocas compañías mientras se reduce la necesidad de trabajadores. Para explicar lo que le preocupa, el economista retrocede a la época de Rockefeller y los grandes magnates estadounidenses. "Hoy las cosas pueden ser incluso peor que entonces", asegura.Lo ha expresado en Twitter, oficialmente conocida como X, donde comenta las propuestas de algunos empresarios tecnológicos para repartir parte de la riqueza que genere esta tecnología. A su juicio, la concentración del dinero era previsible. Lo que añade un problema es la cantidad de horas de trabajo que podría ahorrar la IA, con las consecuencias que eso tendría para quienes viven de su sueldo.La diferencia con Rockefeller está en el trabajoNiño Becerra recoge un artículo de Business Insider sobre las iniciativas del sector para que los beneficios de la IA lleguen al resto de la sociedad. Sin embargo, no le sorprende que ahora se hable de cómo distribuirlos. Que la riqueza se iba a concentrar en "un puñado de grandes compañías –oligopolios–" era "más que obvio", sostiene. Suscríbete a la newsletter de Andro4allEl economista encuentra similitudes con la Gilded Age (Edad Dorada) una etapa de finales del siglo XIX en Estados Unidos en la que grandes empresarios amasaron enormes fortunas. "Salvando las distancias pienso que se está replicando el fenómeno", escribe. Sin embargo, no solo menciona a John D. Rockefeller, también menciona a Vanderbilt, Carnegie o J. P. Morgan. Según describe, concentraron "inmensos capitales" mientras buena parte de la sociedad sufría una profunda desigualdad.Su comparación se centra en la distancia entre quienes se enriquecen y el resto de la población. Niño Becerra considera que aquellos magnates se apoyaban en estructuras políticas que favorecían sus negocios. Ahora, en cambio, señala que los propios empresarios tecnológicos plantean fondos para amortiguar la desigualdad. En su opinión, hay motivos para preocuparse por un escenario que podría resultar peor. 5/7. porque hoy las cosas pueden ser incluso peor que entonces. En mi opinión, excepto en el campo militar, se están diluyendo las consecuencias de la IA, de está y de la IA 2: productividades espectaculares que generarán excedentes inmensos de horas de— Santiago Niño (@sninobecerra) October 22, 2026 La clave está en cuánto trabajo será necesario. El economista prevé "productividades espectaculares que generarán excedentes inmensos de horas de trabajo". Dicho de forma sencilla, las empresas podrían producir lo mismo, o incluso más, necesitando menos horas de trabajo humano. De ahí que su preocupación no se limite a quién se queda con el dinero, sino también a cómo afectará este cambio a los trabajadores."En mi opinión, excepto en el campo militar, se están diluyendo las consecuencias de la IA", añade. Es una advertencia que conecta con el debate sobre las tareas que esta tecnología puede asumir. Aunque ahorrar horas no implica necesariamente eliminar puestos completos, Niño Becerra anticipa un desequilibrio entre la capacidad de generar riqueza y la necesidad de emplear personas. "No me da miedo pagar impuestos, me da miedo ser pobre": el CEO de NVIDIA se desmarca de los magnates de Silicon Valley"Eso, en The Gilded Age, no pasó", afirma. El economista no pone fecha a su pronóstico ni calcula cuántos empleos podrían verse afectados. Su preocupación es que el crecimiento de las empresas no se traduzca en una mejora para quienes dependen de trabajar para obtener ingresos, aunque la tecnología permita producir mucho más.