Israel afronta el próximo martes, 27 de octubre, las primeras elecciones tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior masacre israelí en Gaza. Los comicios serán un auténtico plebiscito sobre la estrategia bélica del primer ministro, Benjamín Netanyahu, que se enfrenta a la posibilidad de perder el poder, pero también supondrán un nuevo examen al endiablado tablero político del país, caracterizado por una extrema fragmentación de partidos. De ahí que el resultado clave de las urnas no es tanto qué candidato es el más votado, sino qué bloque consigue la mayoría absoluta de 61 escaños en la Knéset, el Parlamento israelí, para poder formar gobierno.Seguir leyendo....