Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: «El gasto anual en pensiones es un tercio de los presupuestos generales. Nos enfrentamos a un reto que exige responsabilidad política»

Wait 5 sec.

En tiempos de precampaña electoral, con la convocatoria anticipada de elecciones generales presente en el horizonte, es inevitable que los políticos empiecen ya a sacar a relucir cuáles serán sus armas más importantes de cara al 29N. Y una de ellas son las pensiones. La izquierda no ha dudado en cargar contra Alberto Núñez Feijóo por este asunto, asegurando que una hipotética llegada del PP a la jefatura del Gobierno supondría un recorte muy importante en el estado del bienestar. Mientras tanto, otros aprovechan para asegurar que el sistema tal y como lo conocemos tiene fecha de caducidad. Esta es una afirmación ante la que Alfonso Muñoz muestra su desacuerdo. El funcionario de la Seguridad Social tiene más de tres décadas de experiencia en el sector y por eso sabe qué se necesita para recuperar la confianza en el mismo. «Se lleva 35 años diciendo que el sistema de pensiones es insostenible», explica el experto. Y es que, a su juicio, estas afirmaciones las hace «gente que no lo conoce desde dentro». Por ello, en su caso habla desde el conocimiento, pero sobre todo desde la experiencia. Alfonso Muñoz aprobó en el año 1991 las oposiciones al cuerpo general de la Administración del Estado y eligió una plaza en el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Y como trabajador del mismo reconoce que actualmente hay «preocupación» en la sociedad. Sin embargo, explica que esa preocupación ya existía en sus inicios y que «el sistema no solo ha sobrevivido, sino que ha aumentado su capacidad de protección». «Durante 35 años no hemos asistido al final del sistema de pensiones que algunos predecían, sino que se han ampliado derechos y prestaciones». Sin embargo, asegura que viene una etapa que no solo va a ser importante, sino que va a ser decisiva. «Tenemos un importante reto demográfico ya que aumenta el número de pensionistas y se acerca a la edad de jubilación una de las generaciones más numerosas». Por ello, tiene claro que «esto exige planificación, decisión y responsabilidad política». «La sostenibilidad del sistema de pensiones también depende de las decisiones que tomemos como sociedad y de las prioridades que establezcamos. Cuando hablamos de sostenibilidad debemos hablar de ingresos y gastos, podemos optar por reducir la protección, limitar las prestaciones o introducir recortes afectando a los pensionistas. O podemos actuar sobre los ingresos reforzando los recursos con los que gestionamos el sistema». Que para Alfonso Muñoz la solución ante ese gran reto resida en los ingresos principalmente no quiere decir que obvie que un gasto disparado es un grave problema. «Eso no indica que cualquier medida para aumentar los ingresos sea suficiente y que tengamos que ignorar los costes». «Debemos analizar todas las alternativas. Las pensiones no son un gasto cualquiera, son un derecho social que protege a millones de personas después de toda una vida cotizando y trabajando. El gasto anual en pensiones se sitúa en torno a los 200.000 millones de euros. Esto es un tercio de los Presupuestos Generales del Estado. Por ello es el principal pilar del estado del bienestar». A pesar de las críticas, Alfonso Muñoz se deshace en elogios hacia el sistema de pensiones español sin olvidarse de sus fallos y de sus necesarias reformas. «Después de 35 años trabajando en la Seguridad Social puedo afirmar que tenemos un sistema de pensiones sólido, que ha demostrado una enorme capacidad de adaptación y que puede seguir siendo viable si adoptamos las medidas necesarias para su financiación». Para Alfonso Muñoz, hay una gran desconocimiento cuando se habla de este tipo de temas. «No digo que vaya a funcionar automáticamente y que no haya que hacer reformas, pero su futuro no está escrito. No debemos confundir desafíos financieros con una condena de insostenibilidad. Me preocupa que esto se convierta en un arma electoral. Las pensiones necesitan rigor, transparencia y acuerdos duraderos». Y eso pasa por hablar «de ingresos, de empleo, de cotizaciones y de prioridades presupuestarias. Y necesita que dejemos de transmitir a cada generación que puede que sea la última que cobra una pensión. Yo defiendo un sistema de prestaciones dignas y que busca la mejores vías para financiarlo en lugar de dar por hecho que la solución pasa por recortar derechos».