Aparatos en espera: cuánto suman de verdad en la factura de la luz y cuáles conviene desenchufar

Wait 5 sec.

Un aparato nuevo vendido en la UE no puede gastar más de 0,5 W en su espera básica (0,8 W si muestra información, como un reloj), y medio vatio encendido todo el año cuesta alrededor de 1,10 euros. El piloto rojo de la tele moderna ya no es el problema. Lo que sí pesa son los equipos conectados a la red que esperan «despiertos» y los aparatos antiguos. Esta guía es para quien quiere saber dónde está el gasto antes de llenar la casa de regletas.La cuenta que necesitas es muy sencilla, y es la misma que usa el IDAE en su Guía práctica de la energía (3.ª edición, 2010): vatios x horas x precio del kWh. Un año tiene 8.760 horas. Divide entre 1.000 para pasar de vatios-hora a kWh y multiplica por lo que pagas por kWh. Con esa fórmula se derrumban muchos mitos del modo espera… y aparecen otros gastos en los que casi nadie se fija.¿Cuánto cuesta al año un vatio en espera?Más o menos 2,20 euros al año por cada vatio que el aparato consume sin parar. El cálculo es este: 1 W x 8.760 h = 8,76 kWh, y 8,76 kWh x 0,2509 euros = 2,20 euros.El precio sale de Eurostat: en el primer semestre de 2026, un hogar español con un consumo de entre 2.500 y 5.000 kWh al año pagó de media 0,2509 euros por kWh, impuestos incluidos (la media de la UE fue de 0,2832). Este dato tiene matiz. Es un precio medio que reparte también los costes fijos de la factura, como la potencia contratada, así que el kWh «extra» que gasta un aparato en espera probablemente te cuesta algo menos. Si quieres afinar, pon en la fórmula el precio de la energía que aparece en tu factura.Con ese precio de referencia, estos son los costes de ejemplo:Consumo continuokWh al añoCoste al año (ejemplo a 0,2509 €/kWh)0,5 W4,381,10 €2 W17,524,40 €8 W70,0817,58 €20 W175,243,96 €Conclusión: un aparato moderno en espera cuesta un café al año. Para notarlo hay que sumar muchos o tener alguno que gaste más de lo debido.Qué dice la norma europea sobre el consumo en esperaDesde el 9 de mayo de 2025 se aplica el Reglamento (UE) 2023/826, que fija cuánto pueden gastar los aparatos domésticos y de oficina apagados o en espera. Sustituye a dos reglamentos anteriores, el 1275/2008 y el 107/2009, que quedaron derogados ese mismo día.Los límites del anexo III son estos:Modo desactivado (apagado, pero enchufado): máximo 0,50 W. Dos años después de empezar a aplicarse, es decir, a partir de mayo de 2027, el límite baja a 0,30 W.Modo preparado con solo función de reactivación, como esperar la señal del mando a distancia: máximo 0,50 W.Modo preparado con pantalla de información, por ejemplo el reloj del microondas: máximo 0,80 W (1,00 W en las secadoras).Modo preparado en red (el aparato sigue conectado para poder despertarse a distancia): 2,00 W en general, y 8,00 W para routers, módems y puntos de acceso, que bajarán a 7,00 W en 2027.La lista de aparatos afectados es amplia: cafeteras, microondas, tostadoras, consolas, altavoces, descodificadores, dispositivos de streaming e incluso persianas y toldos motorizados. Hay dos excepciones importantes. Las pantallas, entre ellas los televisores, tienen su propio reglamento, el 2019/2021. Los ordenadores se rigen por otras normas, y por eso funciones como el ahorro de energía de Windows 11 importan más en un PC que el piloto del monitor.La norma tiene además una letra pequeña que conviene conocer: se aplica a los productos que se introducen en el mercado desde esa fecha. Una cadena de música de hace quince años no tiene por qué cumplir estos límites.Entonces, ¿qué aparatos conviene desenchufar?Conviene desenchufar los aparatos antiguos que pasan mucho tiempo sin usarse y los que esperan conectados a la red aunque no los necesites. Los aparatos modernos con un simple piloto rara vez compensan el esfuerzo.Con los datos anteriores, este es el orden de prioridad que propongo:Equipos antiguos de audio y vídeo: amplificadores, cadenas, reproductores y descodificadores de otra época. A los que llegaron al mercado antes de mayo de 2025 no se les aplican los límites actuales. La guía del IDAE, en su edición de 2010, calculaba que un televisor de entonces podía gastar en espera hasta un 15 % de lo que consumía encendido, y que juntar varios equipos en una regleta con interruptor podía ahorrar más de 40 euros al año. Esas cifras corresponden a otra generación de aparatos. Si en casa sigue funcionando uno de esa época, sí merece la pena revisarlo.Aparatos con «espera en red» que no aprovechas: consolas y dispositivos multimedia configurados para encenderse al instante o descargar actualizaciones de noche. La norma les permite hasta 2 W a cada uno. El reglamento obliga a que cualquier equipo con wifi permita desactivar la conexión inalámbrica, salvo los que solo funcionan por wifi. Muchas veces basta con buscar esa opción en sus ajustes.Cargadores olvidados en el enchufe: cada uno gasta poco, pero hay muchos en casa y la mayoría no sirve para nada mientras no carga. Si estás pensando en renovarlos, aquí explicamos por qué no todos los cargadores USB-C son iguales y cómo elegir el correcto.En el otro extremo está el router: tiene el límite legal más alto (8 W, unos 17,58 euros al año en el ejemplo), pero de él dependen la conexión de la casa, las alarmas y las actualizaciones nocturnas. Apagarlo cada noche ahorra poco y estorba mucho.Cómo saber cuánto gasta de verdad tu casa en esperaLa manera más fiable es medirlo, no suponerlo. Un medidor de consumo de enchufe se coloca entre la pared y el aparato y marca los vatios en tiempo real. Mide cada equipo apagado o en espera, apunta la cifra y aplica la fórmula.Con la aplicación de tu distribuidora puedes mirar además el consumo de madrugada, cuando todo está «apagado». Incluye el frigorífico, así que tómalo como techo, no como gasto de standby. Pasa como con la etiqueta energética de móviles y tablets, que dice cosas útiles y otras que no: el dato está, pero hay que leerlo en contexto.Según el propio reglamento, estos modos consumieron 59,4 TWh en la UE en 2015, y las nuevas exigencias ahorrarán 4 TWh al año de aquí a 2030. Poco por hogar; mucho sumado.Creo que el consejo de «desenchufa todo» ha envejecido peor que los aparatos para los que se pensó. Nació cuando un televisor dejaba en espera una parte apreciable de su consumo, y Bruselas lleva regulándolo desde 2008 (el año del primer reglamento derogado) hasta dejarlo en medio vatio. Hoy el gasto está en otro sitio: en los aparatos que se quedaron fuera de la norma por edad y en los que se mantienen conectados a la red por comodidad.Mi recomendación es medir una tarde, desenchufar dos o tres aparatos que de verdad gasten y olvidarse de los demás. Revisar cada enchufe por un euro al año no compensa. Tampoco compensa mantener en el salón un amplificador de 2009 encendido día y noche.La noticia Aparatos en espera: cuánto suman de verdad en la factura de la luz y cuáles conviene desenchufar fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.