Países Bajos arrancó 300 metros cuadrados de marisma y los llevó a un laboratorio para destruirlos con olas gigantes. El resultado sorprendió incluso a los científicos
Científicos neerlandeses trasladaron una marisma entera a un gigantesco canal de olas para simular tormentas extremas. Descubrieron que estos ecosistemas resisten mucho más de lo esperado y podrían proteger nuestras costas.