El verdadero pasaje del terror se esconde en este bosque de Cádiz: vive cubierto de niebla hasta 245 días al año

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Entre los municipios de Tarifa y Algeciras, como parte del Parque Natural de los Alcornocales hay un sendero, el de Llanos del Juncal, que adentra al visitante en el conocido como ' bosque de niebla ' o 'bosque encantado'. La naturaleza ha sido la encargada de diseñar el paisaje, una formación forestal de laurisilva de la Era Terciaria , que registra una precipitación horizontal muy alta y permite el desarrollo de ecosistemas que no son comunes en esta zona. Cuando el viento de levante choca con las cumbres de las sierras del Parque se produce una niebla espesa que se conoce como ' barbas del levante' y provoca un clima subtropical similar al del Mediterráneo en la última glaciación. Ochenta hectáreas de vegetación- especies que son típicas de islas como Madeira o Gran Canaria con pinos, quejigos cubiertos de musgos y líquenes, helechos, laureles alejandrinos,… -cubiertas por espesas brumas, nieblas que están presentes durante 245 días al año y nos adentran en un 'pasadizo' botánico donde se abre paso la naturaleza más salvaje. De esta forma, parece que el visitante se adentra en un mundo fantástico que incluso que puede simular un pasaje del terror. El sendero comienza atravesando una cancela antes de entrar en el paisaje mágico donde se va ganando en altura y se empieza a vislumbrar las vistas de la sierra del Cabrito y El Bujeo así como de la costa del continente africano. Se divisa incluso la mole del Yebel Musa. Se sigue por la sierra de Ojén y a lo lejos, el tajo de la Corza también conocido con de las Escobas, con una altitud de 837 metros y donde anidan cientos de buitres. El agua es otro elemento natural que se atraviesa en este sendero, concretamente el arroyo que vierte sus aguas al río Guadalmesí que en una ocasión se atraviesa. Girando a la derecha se alcanza los Llanos del Juncal y se sigue subiendo por la cresta de la sierra El Bujeo, desde donde se ve el Peñón de Gibraltar , Tarifa, Los Lances y la ensenada de Valdevaqueros. El regreso se hace por una ladera pedregosa con escasa arboleda hasta llegar a un frondoso bosque e n el valle del río Guadalmesí. El entorno del Bosque de Niebla es único en Europa y por ello merece una atención especial por la fragilidad de su ecosistema. Una zona especialmente protegida para la que es necesaria autorización si se quiere visitar.