La ola de protestas que sacude Europa ha evidenciado el malestar cada vez mayor de los jóvenes en todo el mundo. El aumento del coste de la vida, los recortes en los servicios públicos para financiar el gasto en defensa y la falta de oportunidades han provocado un clima de descontento que dio sus primeros pasos en países como Nepal, Marruecos y Perú y que ha llegado al corazón del Viejo Continente. Las autoridades están tratando de restablecer el orden cuanto antes, pero la falta de medidas para dar respuesta a sus reivindicaciones amenaza con provocar nuevas movilizaciones.Seguir leyendo....