Unas 25.000 personas, según datos del Gobierno, se han manifestado este sábado en defensa del sistema público de pensiones y contra su privatización, en plena precampaña para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Los participantes han reclamado que las pensiones mínimas se equiparen al salario mínimo interprofesional y que las prestaciones aumenten al mismo ritmo que el coste de la vida.La marcha, convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE), forma parte de las movilizaciones que el colectivo celebra en octubre.Este año, la cercanía de las elecciones ha dado mayor relevancia a las reivindicaciones sobre el futuro del sistema y la protección económica de los pensionistas.En la cabecera de la manifestación, la portavoz nacional de COESPE, Francisca López, ha exigido que las pensiones se revaloricen conforme a la inflación real.La coordinadora considera que las subidas actuales no compensan el encarecimiento de la cesta de la compra y otros gastos cotidianos.Con una inflación interanual del 4,9% en septiembre, medida por el Índice de Precios al Consumo (IPC), la organización denuncia que las personas pensionistas siguen perdiendo poder adquisitivo.Los manifestantes han reclamado medidas que permitan afrontar esa subida de precios y aseguren la continuidad de un sistema público para las próximas generaciones. El rechazo a la privatización ha sido otro de los ejes de la convocatoria.Frente Amplio promete una jubilación a los 65 añosVarios candidatos de Frente Amplio han acudido a la movilización y han respaldado las demandas de los pensionistas. Los representantes de la formación han asegurado que, si gobiernan, ninguna pensión estará por debajo del salario mínimo interprofesional.También se han comprometido a fijar en 65 años la edad máxima de jubilación. Ambas propuestas se incorporan al debate electoral sobre las condiciones de retiro y la suficiencia de las prestacionesProtestas por la educación y la viviendaLa jornada ha incluido otras movilizaciones sociales. En Madrid, más de 500 padres y madres, según el Gobierno, se han concentrado ante la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades para apoyar la huelga indefinida de la enseñanza pública no universitaria, iniciada el 14 de octubre.Las familias han reivindicado la labor de los docentes, que reclaman menos horas lectivas, una reducción de las ratios y mejoras salariales.