El PSOE arrancó la precampaña dispuesto a hablar de vivienda. Era su gran apuesta, hasta que la velocidad de los acontecimientos y la dimisión de Montse Mínguez, tras conocerse que su pareja gestionaba una treintena de pisos de alquiler y había promovido desahucios, complicaron el plan. Después, Sánchez probó con las pensiones. Pero todavía queda más de un mes para las elecciones del 29 de noviembre y, al ritmo al que se suceden las noticias, pueden aparecer otros siete asuntos capaces de alterar el debate. Ni siquiera está claro sobre qué acabarán votando los españoles. ¿Sobre la dificultad para acceder a una vivienda? ¿Sobre la inmigración y el patriotismo, con Ceuta como escenario de fondo? ¿Sobre la corrupción? Los partidos intentan elegir el terreno de juego, aunque no siempre lo consiguen. Mientras tanto, ya hay otras batallas en marcha.Seguir leyendo....