Nelson Castañeda, presidente de Campetrol. Imagen: CampetrolLa industria del gas en Colombia enfrenta una coyuntura marcada por el aumento de las importaciones, que comenzaron en diciembre de 2024 para atender la demanda de hogares, pequeños comercios, refinerías, hospitales y vehículos a gas. Esta situación presiona las tarifas de los usuarios y genera preocupación ante la posibilidad de que el gas importado no llegue en las cantidades suficientes para abastecer la demanda industrial, en un mercado que proyecta un déficit hacia finales del primer trimestre de 2027.En este contexto, Nelson Castañeda, presidente de la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), analizó las alternativas para fortalecer la industria, el impulso de los proyectos de fracking y la recuperación de la capacidad de Colombia para autoabastecerse de gas. A la vez, hizo mención de los temas que se abordarán en la IX Cumbre de Petróleo, Gas y Energía, que se celebrará en Cartagena.Nelson Castañeda, presidente de Campetrol. Imagen: Campetrol¿Ha habido conversaciones con Ecopetrol para un desarrollo concreto de un proyecto de fracking en Colombia?Los no convencionales para el país son una gran apuesta porque tiene un premio grande, lo que dicen los técnicos es que tenemos de potencial en el subsuelo y lo podamos probar en el corto plazo, Colombia puede multiplicar por 97 veces en las reservas de gas y cuatro las de petróleo.Eso nos daría una autonomía, autosuficiencia y soberanía energética de entre 20 y 30 años. Es una apuesta que el país no puede dejar de desarrollar y por eso uno de los llamados es a que maduremos ese proyecto de Ecopetrol, y el otro de Drummond, en Cesar-Ranchería, que tiene también un gran potencial de producir gas.¿Cómo puede afirmarse que Colombia multiplicaría por 97 sus reservas de gas si todavía no se conoce el potencial de las reservas con fracking?Porque ya hay estudios de prospección petrolera, hay cinco pozos perforados en Magdalena Medio. El país tiene muestras de roca de la formación La Luna, y tiene análisis de la calidad de la roca que iríamos a encontrar. Bajo esos supuestos comparados con la roca generadora en Argentina, los técnicos dicen que tenemos una formación próspera, y por eso se hacen los cálculos del potencial que pudiese dar ese equipo de roca en la formación La Luna, que es lo que llamamos la roca generadora, en donde debemos construir los yacimientos no convencionales.Entonces, sí hay incertidumbre y riesgo técnico, pero hay que llevar a cabo el proyecto o madurarlo en la fase uno de los pilotos, no es un pozo, sino es una serie de pozos que demuestren que el yacimiento que podemos construir en esa roca generadora es uno económicamente rentable y que puede generar los volúmenes que necesitamos. Por eso es tan importante desarrollar la primera fase del proyecto.De esas cifras tienen que comprobarse con la primera fase de maduración del proyecto, que es perforando ocho o 10 pozos en diferentes áreas de la cuenca para poder revisar si el yacimiento que construimos es rentable y permite desarrollar en forma masiva ese potencial en el Magdalena Medio o en Cesar-Ranchería, que son las cuencas que creemos.Nelson Castañeda, presidente de Campetrol. Imagen: Acipet¿Ha habido conversaciones para el licenciamiento ambiental a zonas que son susceptibles a la implementación de fracking en Colombia?Ya la licencia ambiental a Kalé está para el piloto. El operador en este momento es Ecopetrol, la decisión que podría tomar es cambiar una licencia de exploración, en donde se puedan hacer 10 o 12 pozos en la cuenca y verificar el potencial que se tiene en esa roca generadora.Igualmente, Drummond tiene cuatro contratos con Ecopetrol, y en el momento en que el gobierno mande un mensaje de estabilidad jurídica y tributaria vía decreto o vía ley, eso va a generar, que se propongan proyectos de inversión de alto valor.La importación de gas va en cerca de 40 %, ¿cuánto vamos a importar en 2027?La ministra comentaba que 39 % del gas había sido importado, y 66 % (de ese gas) es con destino a la generación eléctrica, a las termoeléctricas. Vamos a seguir aumentando, inclusive no ha empezado el fenómeno de El Niño en su integridad, y lo más preocupante, no solamente es el volumen que vamos a importar, sino que estamos llegando al tope del gas importado. Entonces, probablemente vamos a tener que ser más eficientes en optimizar el consumo para que tenga la posibilidad de estar en todos los sectores.El sector industrial tiene un razonamiento de suministro en esta semana, inclusive ya se está vendiendo a US$29 y US$30 el millón de BTU. Es una situación preocupante, debemos tener la disciplina de hacer los ahorros que corresponden en materia de consumo de energía, porque consumir energía en exceso lleva a un mayor consumo de energía térmica, y ese es un efecto dominó.Entonces, nos toca tener una autodisciplina de ahorro, y eso va tanto a los hogares como a las industrias, como al sector energético en general. No tenemos una fuente inmediata de reemplazo, SPEC (punto de importación de gas en Cartagena) está en proceso de ampliación. Tenemos la del Pacífico (Regasificadora del Pacífico), la de Puerto Bahía (nuevo punto de importación de gas en Cartagena), pero todos estos proyectos tienen que entrar para suplir esas necesidades que se van a tener que dar en el primer semestre de 2027, y si no, vamos a tener un racionamiento que va a impactar la economía del país.Nelson Castañeda, presidente de Campetrol. Imagen: Campetrol¿Cómo tomaron la medida de Ecopetrol de declarar desiertos los contratos de importación de gas por el Pacífico y Puerto Bahía?Es una decisión responsable, en el sentido de que los precios que recibieron no son los que necesita el país para su industria, y buscar más ofertas a precios razonables es una labor de buen hombre de negocios que se debe seguir haciendo, lógicamente, sin desproteger el abastecimiento del país.¿Qué recomendaciones le da al gobierno para que incluya en el Plan de Rescate y en el Plan Nacional de Desarrollo (PND)?Son cuatro factores fundamentales. Uno, aumentar la producción de los yacimientos actuales, generando incentivos a las operadoras para que generen por encima de la curva básica. La otra, desarrollar tres o cuatro proyectos que hay en tierra que igualmente necesitan destrabarse.El otro tema es madurar el tema de los no convencionales (fracking), haciendo el desarrollo del proyecto inicial para efectos de resolver realmente el potencial que tenemos. El otro punto es reactivar la exploración, generando nuevos contratos, nuevas rondas de asignación de áreas, pero para eso necesitamos recuperar la competitividad país, y en la competitividad está la sobretasa del impuesto de renta para la producción de petróleo, que recordemos que para precios altos llega a 50 % en el impuesto de renta, que hace que no sea competitivo con otros países de la región, y generar un decreto o una ley de estabilidad jurídica como la que hizo Argentina, para efectos de garantizar por 25 o 30 años las condiciones de juego de esos contratos.Si se da esa estabilidad jurídica, la inversión la volvemos a traer, y los operadores hacen inversiones de mediano y largo plazo con reglas claras. Aquí lo importante es que con el nuevo gobierno estamos recuperando el positivismo y la esperanza de que vamos a tener una nueva era en donde el petróleo y el gas, que no solamente generan riqueza para todos los colombianos en materia tributaria y fiscal, sino bienestar para nuestros hogares, empieza una nueva era de reactivación.¿Cuántos recursos le podría dejar el sector a la nación si hay una baja en impuestos?Lo que nosotros decimos es que es mejor 35 % de algo que 50 % de nada. Es decir, con una carga tributaria como la que tenemos hoy, se desmotiva la inversión. Si estimulamos la inversión, vamos a tener más riqueza y una base tributaria más alta para que 35 % de la renta sea un volumen mayor que el de 50 % de una base tributaria más baja.Estamos produciendo un millón de barriles, la tasa de impuesto de renta era 35 %, y teníamos un mayor recaudo fiscal, porque había más riqueza, más proyectos, más empleo, más actividad y una base más alta para efectos de reestructurar en el recobro fiscal y prioritario.Este sector es intensivo en aporte fiscal, y eso hace que estimular esta industria, tener la posibilidad de aumentar los ingresos fiscales, cerrar la brecha del déficit fiscal que tiene el país para poder generar los incentivos para los menos favorecidos o los que tienen menos ingresos, y poder nivelar la cancha en el país, en este momento que tenemos 56 % de la mano de obra informal en el país.¿Cuál es el monto que se tendría que reunir en un proyecto de fracking para comenzar a implementarlo?Para el desarrollo, la primera fase del proyecto, que es lo que llamamos pilotos de maduración, que no es un pozo, sino ocho o diez pozos, sería entre US$300 millones y US$400 millones de riesgo para evidenciar que lo que dicen los técnicos si se comprueba en potencial de producción.Igualmente, eso en la cuenca del Magdalena Medio, que es la que tiene Ecopetrol como gran potencial, y un valor similar en la de Cesar-Ranchería, que tiene Drummond. Una vez comprobado el modelo geológico y del yacimiento que construimos en la roca generadora, necesitaríamos en cada una de las cuencas US$1 millón anuales todos los años para desarrollar el proyecto, y eso genera un encadenamiento productivo en el territorio de por lo menos, 30 % de esa inversión.¿Qué oportunidades concretas tiene el sector petrolero colombiano en Venezuela?Tenemos las mejores oportunidades para ir a complementar los bienes y servicios que necesita Venezuela para reactivar su industria. Estamos convencidos de que, por ser tan cercanos, tenemos la oportunidad de suministrar lo que hoy en día está necesitando ese país para rehabilitar su industria en generación eléctrica, transmisión, reactivación de pozos, operación de pozos, mantenimiento y perforación de nuevos pozos. Además, poseemos el conocimiento y la ‘expertise’ de más de 100 años en Colombia de estar con las mejores prácticas de la industria.Para el país es un nuevo competidor en la inversión extranjera directa, porque las operadoras van a estar mirando a Venezuela, en vez de Colombia, y por eso tenemos que ir tres pasos adelante y volver el país más competitivo en materia de su credibilidad jurídica y tributaria. Tenemos un entorno positivo para las empresas de servicios, porque vamos a poder prestar o generar más actividad en el país vecino, y para la inversión extranjera, se nos entra un competidor, además de Argentina, Ecuador y Guyana.¿Habrá estabilidad jurídica en ese país luego de que Donald Trump deje la Casa Blanca?Creemos que parte del impulso que tome Venezuela es que retome rápidamente la democracia. Ese es uno de los factores que las compañías de servicio están evaluando, y como buenas empresas, están siempre pensando tres pasos adelante y se están preparando para que haya una democracia en el corto plazo. Pero hay que estar antes y no después, y por eso mismo estamos haciendo ruedas de relacionamiento en Caracas. La industria venezolana ya está superando el millón de barriles de producción por mes.¿Cuáles van a ser los temas clave que se van a abordar en la cumbre de petróleo en Cartagena?Gas, autosuficiencia energética, soberanía energética, yacimientos no convencionales, cómo reactivar el apetito de las operadoras (empresas), para efectos de que se firmen nuevos contratos en las zonas de interés para recuperar la soberanía energética.Estamos convencidos de que el país tiene un potencial gigante, pero necesitamos recuperar la competitividad y atraer los capitales que se necesitan para una industria que tiene competidores en todas partes del mundo, y en especial en Suramérica, que están mejorando las condiciones de atracción de capitales, y Colombia no se puede quedar atrás.Destacado: EPM solo recupera $57 de cada $100 que invierte en el Caribe; espera $800.000 millones del Gobierno De la EspriellaColombia tiene más futuro que pasado, y con las políticas públicas, la academia y la inversión de capital de riesgo, esa trilogía en coordinación busca un mejor desarrollo del país y aprovechar los recursos que tiene para beneficio de todos los colombianos. Creemos que es la gran apuesta de análisis y conversación en nuestra IX cumbre, que se desarrollará entre el 4 y 6 de noviembre en Cartagena (Colombia).