El aumento de los costes de producción derivado del conflicto en Oriente Próximo está asfixiando a los trabajadores autónomos. Si ya en el segundo trimestre del año, tras el estallido de la guerra y cuando ésta comenzó a tener sus primeras consecuencias en los bolsillos, la preocupación era latente, el paso de los meses no ha hecho sino aumentar el temor de perder sus negocios ante la imposibilidad de hacer frente a la inflación. El último barómetro de ATA refleja una situación desesperante en el sector ante la escalada inflacionista. Cuatro de cada diez autónomos (39,5%) sufrieron una caída en su facturación respecto al mismo periodo del año anterior, seis puntos más que en junio y la mayoría, el 70,9%,... Ver Más