Consternado ante la peor derrota en décadas de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU); con un ligero mea culpa en tanto que jefe de un Gobierno comprometido a llevar adelante unas reformas "que no hemos explicado bien"; y reconociendo que la victoria de la ultraderecha alemana repercute a escala internacional: el canciller Friedrich Merz compareció ante los medios el día después de que Alternativa para Alemania (AfD) se alzase con un 43,8% de los votos en el land de Sajonia-Anhalt para verbalizar los efectos de una derrota que deja malherida a su coalición. Seguir leyendo....