Antes de la pandemia, se pusieron en marcha decenas de centros y unidades especializadas en hemodiálisis, para los pacientes con enfermedad renal avanzada que necesitan de un tratamiento que haga la función de sus riñones: limpie su sangre y elimine el exceso de líquido. Pero la crisis sanitaria trajo consigo un cambio de mentalidad y tanto médicos como muchos pacientes prefieren hoy los tratamientos renales domiciliarios, dado que son más cómodos y seguros para los enfermos y reducen la carga asistencial del sistema. La Sociedad Española de Nefrología, de hecho, lleva varios años impulsando la terapia ambulatoria.Seguir leyendo....