Cuando el egiptólogo francés Auguste Mariette recorrió la necrópolis de Saqqara a mediados del siglo XIX y catalogó cientos de mastabas, dejó anotada la posición de una tumba a la que nunca llegó a excavar. Ahí se quedó, señalada en los mapas pero intacta, durante más de ciento sesenta años. Ahora, una misión arqueológica hispano-egipcia […]