Me ha encantado leer que Alemania se dispone a retirar la financiación pública de la homeopatía. Y más cuando he visto que el gobierno de Friedrich Merz no lo ha hecho presa de esa oleada de recortes generalizada que está metiendo al gasto público sino que lo hace porque reconoce que es un tratamiento sin eficacia alguna. Aunque eso vaya a suponer sustituir esos «tratamientos» por otros con medicamentos, que serán más caros para las arcas públicas.Además es especialmente satisfactorio que esto pase en el país de Samuel Hahnemann, el iluminado que inventó esta pseudociendia. Schadenfreude en estado puro.Por supuesto cada uno es cada quien y a quien así le parezca podrá seguir consumiendo productos –que no medicamentos– homeopáticos, pero ya pagándolos de su bolsillo cuando este cambio legislativo entre en vigor.Relacionado,¡Sorpresa! (no): Boiron no sabe como funciona la homeopatía (porque no funciona, claro)Doce argumentos falsos a favor de la homeopatíaEl Ministerio de Sanidad concluye de forma oficial, y para sorpresa de nadie, que la homeopatía no funcionaEl Colegio de Médicos de Madrid disuelve su comisión de homeopatíaLa seguridad social británica quiere prohibir a sus médicos prescribir homeopatíaFrancia decide retirar la financiación pública a la homeopatía# Enlace permanente