Suiza ha dado un paso más hacia su soberanía digital al deshacerse del software de Microsoft. El gobierno de ese país puso en marcha un programa piloto que sustituye a Office por programas de código abierto. Los primeros en hacerlo serán aquellos que gestionan datos sensibles, incluidos los expedientes relacionados con el órgano ejecutivo.De acuerdo con Windows Central, Suiza reemplazará el software de Microsoft 365 en 3.000 ordenadores de empleados gubernamentales. Al igual que hemos visto en Francia, Alemania y otras naciones europeas, el gobierno helvético activó un plan para reducir la independencia del software estadounidense. Suiza está apostando por el software libre para llevar a cabo gran parte de las funciones que han sido responsabilidad de Office durante los últimos años.La Cancillería Federal destinó 9 millones de francos suizos para una fase inicial que contempla al 7% de toda la plantilla gubernamental. Durante este período, las herramientas de código abierto convivirán con Office, ya que el objetivo es minimizar riesgos operativos. El Gobierno se ha fijado como meta el 2027 para completar la migración, aunque todo dependerá de cómo evolucione esta etapa intermedia.Si todo sale bien, el siguiente paso será ampliar el programa a los 54.000 puestos de trabajo que conforman la administración federal suiza.LaSuite, la versión de código abierto de Office desarrollada por el gobierno de Francia.Suiza y el resto de Europa comienzan a despedirse de MicrosoftLa idea de lograr la soberanía digital ha estado en la mira de varios gobiernos europeos durante los últimos años. Algunos comenzaron las pruebas desde 2023 en gobiernos locales, donde se reemplazó a Windows y Office por Linux y diversas suites ofimáticas de código abierto, como LibreOffice. No obstante, la idea tomó más fuerza una vez que Donald Trump asumió nuevamente el cargo de presidente de Estados Unidos.Matthias Stürmer, profesor de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Berna, explicó que existen razones de peso por las que es indispensable dejar atrás a Microsoft. En una entrevista con RTS, Stürmer dijo que la más importante es la protección de datos, ya que los gobiernos extranjeros pueden acceder a esta información en cualquier momento. Otro problema al que se enfrentan los gobiernos es el coste de las licencias, que se disparan cada año y es necesario pagarlas para poder operar la infraestructura.Estas razones cobraron más peso desde que entró en vigor la Ley EMBAG, una legislación que obliga a publicar el código fuente del software desarrollado por o para el gobierno. Esta ley tiene como objetivo garantizar la transparencia y fomentar el uso de programas abiertos en la administración pública. El publicar el código fuente del software gubernamental también permite que ciudadanos y empresas lo revisen y mejoren.A diferencia de lo que vemos en otros países, Suiza no reveló qué alternativas de software libre usarán para esta prueba.Seguir leyendo: Otro país de Europa le da la espalda a Microsoft y apuesta por el software libre