En algún momento del miércoles, a Vicent Mompó le sonó el teléfono con un nombre en la pantalla: Juanfran Pérez Llorca. El president de la Generalitat quería reunirse con él. Las agendas estaban complicadas, con distintos actos ante una rutina que ya vuelve a llenar de compromisos el día a día. Pero jugando con la elasticidad del tiempo y vistos los frentes que se avecinan sobre el PPCV, con la candidatura a la Generalitat como principal elemento todavía en incógnita, ambos convirtieron esa propuesta del exalcalde de Finestrat de verse en realidad al final de la tarde, casi noche, en un encuentro privado. Seguir leyendo....