El envejecimiento de la población se ha convertido en uno de los grandes retos económicos de las sociedades desarrolladas. Cada vez hay más personas que superan la edad de jubilación, mientras que el número de trabajadores disponibles para sostener los sistemas públicos de pensiones crece a un ritmo mucho menor. Esta situación está obligando a numerosos países a replantearse cómo garantizar las prestaciones en las próximas décadas.Seguir leyendo....