Foto: ©Svetl de Getty Images Pro a través de Canva.comAmérica Latina atraviesa un escenario que podría favorecer una aceleración de su crecimiento económico, aunque la materialización de ese potencial dependerá de la capacidad de los gobiernos para ejecutar reformas y mantener políticas consistentes.Esta es una de las principales conclusiones de Ernesto Revilla, economista jefe de Citi para América Latina, en un análisis sobre las perspectivas económicas de la región.Según Revilla, varios factores externos están favoreciendo a las economías latinoamericanas. Entre ellos se encuentran la debilidad del dólar estadounidense, los precios de las materias primas y la transformación de las cadenas globales de suministro. A estos elementos se suma una mayor estabilidad en la gestión macroeconómica de varios países de la región.El comportamiento del dólar ocupa un lugar central en esta perspectiva. De acuerdo con el análisis, los periodos en los que América Latina registró mayores avances en crecimiento y convergencia de ingresos coincidieron con etapas de debilitamiento de la moneda estadounidense.Un dólar menos fuerte puede mejorar las condiciones financieras para los mercados emergentes, favorecer los flujos de capital, reducir el costo relativo del endeudamiento y respaldar los precios de las materias primas.Revilla compara el contexto actual con el periodo comprendido entre 2003 y 2008, cuando América Latina experimentó una aceleración sostenida de su crecimiento. Sin embargo, advierte que la región todavía enfrenta un problema estructural de convergencia de ingresos.En 1990, el PIB per cápita de América Latina representaba al 28 % del registrado en Estados Unidos. Para 2024, esa proporción había descendido al 26,4 %, mientras otras economías emergentes, especialmente las asiáticas, lograron avances más significativos.Otro factor que podría beneficiar a la región es la transformación del comercio internacional. Desde 2016, América Latina ha incrementado su participación en los mercados de importación de Estados Unidos y China. Citi relaciona este comportamiento con la relocalización de cadenas productivas, la disponibilidad de materias primas y minerales estratégicos y la ubicación geográfica de la región frente a otros mercados.Foto: ©DΛVΞ GΛRCIΛ de Pexels a través de Canva.com.¿Cómo impacta el giro político hacia la derecha en la economía de América Latina?El escenario político también forma parte del análisis de Citi. Revilla señala un desplazamiento hacia gobiernos con posiciones más favorables a la actividad empresarial y a la implementación de reformas. Esta tendencia coincide, además, con una mayor atención de Estados Unidos hacia América Latina.A pesar de estas condiciones, el crecimiento económico de la región permanece alrededor del 2 %, una tasa que Citi considera insuficiente para superar la denominada trampa de la no convergencia.Por esta razón, el banco considera que las condiciones actuales no garantizan por sí solas un ciclo prolongado de expansión. Para consolidar mayores tasas de crecimiento será necesario avanzar en reformas fiscales, productividad, estabilidad regulatoria y capacidad de ejecución por parte de los gobiernos.Además, parte de los factores que actualmente favorecen a la región son de carácter cíclico y dependen de condiciones internacionales que escapan al control de los países latinoamericanos.Para Citi, el contexto representa una oportunidad para los cerca de 660 millones de habitantes de América Latina y para los inversionistas. Sin embargo, aprovecharla dependerá de la capacidad de cada economía para convertir las condiciones externas favorables en cambios estructurales que permitan elevar su crecimiento y mejorar su convergencia de ingresos.