Bertín Osborne (71 años) desvela el hábito diario con el que ha transformado su cuerpo: «No ceno por las noches»

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Verse bien y mantener la báscula a raya con el paso de los años no siempre es fácil. Tampoco para Bertín Osborne , que ha visitado recientemente el plató de 'Y ahora Sonsoles' para contar cómo ha conseguido transformar su cuerpo en los últimos años y qué hace exactamente cada día para no recuperar el peso que ha perdido. El camino de Bertín para adelgazar empezó hace unos dos años. Según contó en el plató, en un primer momento recurrió a unas inyecciones que se aplican en el abdomen (probablemente Ozempic ), un tratamiento médico que se ha vuelto bastante popular para perder peso con rapidez. El artista estuvo utilizando este método durante un par de meses. Aunque reconoció que con esos pinchazos empezó a bajar de volumen enseguida, también explicó que le resultaban bastante molestos cuando se lo inyectaban en la barriga. Aquella incomodidad le hizo preguntarse si de verdad merecía la pena seguir por ese camino o si había una forma más sencilla de lograrlo. Fue entonces cuando decidió pedir consejo a un médico amigo suyo, que le recomendó dejar de cenar por las noches . Aquel cambio tan sencillo terminó de dar el empujón que necesitaba. Al eliminar la cena por completo, el cuerpo de Bertín empezó a quemar lo que le sobraba de forma constante. Si con la ayuda inicial del Ozempic ya se había quitado unos cinco o seis kilos de encima, con este nuevo hábito bajó otros ocho o nueve kilos más. Para entender cómo se organiza ahora, el presentador explicó que ahora come «como los perros», haciendo solo una comida fuerte a lo largo de todo el día. Desde ese momento y hasta que se va a la cama, no vuelve a probar bocado. Esta manera de comer le ha permitido recortar un montón de calorías diarias sin tener que estar contando gramos ni siguiendo recetas complicadas. En lugar de hacer varias comidas pequeñas o medir cada ingrediente, ha optado por algo mucho más sencillo: dejar de cenar por completo . A día de hoy, Bertín asegura que se siente muy cómodo con esta rutina y que no le cuesta ningún esfuerzo mantenerla. Tras haber perdido ese volumen de peso, su cuerpo se ha estabilizado y ha conseguido mantenerse en una cifra saludable. Aun así, hay que tener en cuenta que lo que le sirve a una persona no tiene por qué ser lo mejor para todas. Suprimir la cena por completo o hacer una sola comida al día es un cambio muy grande para el cuerpo, y no todo el mundo lo lleva de la misma manera ni le sienta igual de bien. Por eso, antes de lanzarte a copiar una rutina tan marcada como esta, lo más sensato es hablarlo con un médico o un especialista en nutrición. Y es que consultar a un profesional es la mejor forma de asegurarse de que cualquier cambio en la dieta es seguro y no deja al cuerpo sin la energía y las vitaminas que necesita para el día a día.