Juan Carlos Ramírez, presidente del CARF. Foto: tomada de la web del CARF. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) consideró que la actualización del Presupuesto General de la Nación para 2027 y también del Plan Financiero integraron cifras más realistas del desequilibrio fiscal, es decir, la brecha entre gastos e ingresos en la política presupuestal. Aun así, detalló que la situación devela un panorama retador para la política fiscal colombiana. Lo anterior se debe a que el déficit fiscal estaría próximo a 10 % del PIB para 2027, y la deuda neta llegaría a cerca de 67,3 % del PIB.El 29 de julio, el Gobierno Petro llevó al Congreso de la República su proyecto presupuestal para 2027, con un monto propuesto de $575,7 billones. El CARF mencionó que hubo inconsistencias entre los gastos que se incorporaron en dicha iniciativa, las metas del Plan Financiero y del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), con sus respectivas fuentes de financiación. Las estimaciones del organismo fueron que el gasto primario, que estaba en dicho proyecto, superaba en $20,7 billones a lo que se previó en el Marco Fiscal de 2026.Gustavo Petro, expresidente de Colombia. Imagen: X@infopresidenciaDe otro lado, el 11 de agosto del mismo año, las comisiones económicas de Senado y Cámara devolvieron el proyecto del Gobierno Petro, una decisión que no se veía desde hace 23 años. Luego, el 27 de agosto, el Gobierno De La Espriella llevó un nuevo plan fiscal, pero por la suma de $635 billones, es decir, 29,9 % del PIB y también $59,2 billones adicionales al proyecto del Gobierno Petro.Al igual que el Gobierno De la Espriella, el CARF argumentó que el incremento en el monto se causó por un reconocimiento de gastos que no estaban plenamente identificados en la propuesta que llevó el Ministerio de Hacienda cuando Germán Ávila, ministro del expresidente Gustavo Petro, estaba al mando de la cartera. Los rubros de gastos que incrementarían serían las transferencias en salud, pensiones, subsidios de energía y gas, universidades, nómina de funcionarios del Estado y Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).Germán Ávila, ministro de Hacienda. Imagen: Paula Murcia / Valora AnalitikTambién se indicó que lo que planteó el Ministerio de Hacienda, luego del cambio de gobierno, incorporó reducción de gastos, como, por ejemplo, reducción de compras de bienes y servicios y también la disminución en gastos de inversión frente al proyecto que el Congreso recibió primero.A pesar de dichas propuestas de ajuste, los gastos de funcionamiento no fueron los únicos que crecieron, sino que el servicio de la deuda tuvo un incremento importante. El CARF manifestó que, si se incluyen los recursos extraordinarios de 2026, el Presupuesto de 2027 incrementa 19,6 % en el campo nominal y crece de 27,6 % del PIB a 29,9 % del PIB.Como se señaló anteriormente, el servicio de la deuda aumentaría. El plan estipuló que el crecimiento sería de 54,7 %, mientras que el gasto sin deuda iría al alza en 5,3 % y se mantendría en 22,6 % del PIB. Las propuestas de financiación que integró el gobierno eliminan ingresos contingentes y el financiamiento vendría a través tanto de deuda interna como externa.El organismo proyectó un déficit primario para 2027 de 4,5 % del PIB. Lo anterior no solamente significa una mayor brecha entre ingresos y gastos, sino que también se da en un momento en el cual Colombia debería regresar al cumplimiento de la regla fiscal en 2028. Debe recordarse que la regla fiscal es un mecanismo que establece límites entre el gasto público y también al endeudamiento.Para el CARF, las modificaciones continuas a la senda de retorno de la regla fiscal afectan la política presupuestal y también significan riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas.Presidente Abelardo de la Espriella. Imagen: PresidenciaRiesgos adicionales en gastosPara la entidad que está adscrita al Ministerio de Hacienda pero que funciona de forma independiente, existen riesgos que podrían ampliar el déficit para 2027. En cifras concretas, los recursos que se tienen previstos para la salud serían inferiores a lo que se necesita en aproximadamente $8,2 billones.En materia pensional, todo dependerá de los recursos que se trasladen al régimen público, aunque podrían aumentar las necesidades de aportes de la Nación, a lo que se suma la reducción de los montos que se destinaron a los subsidios de gas y energía eléctrica bajo un escenario de fenómeno de El Niño que podría ser el más fuerte en décadas. Por si lo anterior fuera poco, también está el esfuerzo fiscal en movilizar recursos para atender la emergencia causada por el terremoto del 10 de agosto de 2026.De esta manera, un déficit fiscal elevado, deudas que están llegando a su tope y presiones en gasto que parecen ir en incremento están dejando un margen cada vez más estrecho en las finanzas del Estado. Como se indicó anteriormente, el CARF aseguró que la deuda neta llegaría a cerca de 67,3 % del PIB para 2027.Las alternativas a la mano podrían ser mayores primas de riesgo y necesidades de financiamiento, con sus respectivas tasas de interés, lo que podría traer más recursos, pero a su vez deterioraría más la situación fiscal. Incluso el organismo señaló que, si se suman factores como el terremoto, la ola de calor, condiciones financieras a nivel internacional más restrictivas y la depreciación del peso, se puede acelerar el aumento de la deuda y elevar las dificultades del Gobierno Central para obtener financiamiento.Destacado: Presupuesto de 2027 frena la valorización de los TES colombianos y reaviva las dudas fiscalesEs por ello que, con una deuda neta que se proyecta para 2027 en 67,3 % del PIB y un déficit primario que sería de 4,5 % del PIB, para la entidad las medidas no pueden ser transitorias, ni tampoco descansar en aplazamientos presupuestales o efectos en la valoración de la deuda, sino que debe haber un plan convincente para que se estabilice la deuda y se retorne a la senda del cumplimiento de la regla fiscal. —