Reza un conocido aforismo que la historia no se repite, pero rima. Catalunya se ha desperezado esta Diada del Onze de Setembre con las imágenes todavía en las retinas de los golpes de porra de los Mossos y la escalada de tensión en el Fossar de les Moreres entre manifestantes antifascistas y militantes de Aliança Catalana. El ambiente se caldea en pleno auge de la extrema derecha. Y ante esa realidad, el catalanismo, de izquierda a derecha, ha desempolvado al unísono el lema de 'Catalunya, un sol poble', fraguado en el antifranquismo. Ninguno de ellos tiene la receta para poner pie en pared al auge ultra, que bebe también de sus respectivos electorados, pero se va imponiendo una preocupación compartida que ha motivado que hayan salido en defensa de una catalanidad inclusiva frente a los discursos discriminatorios y excluyentes.Seguir leyendo....