Las golfistas españolas rescatan a Europa en la Solheim Cup

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La Solheim Cup es un torneo muy especial. A diferencia de su hermano mayor, la Ryder, donde se busca superar al continente rival a toda costa, aquí se respira un ambiente un punto más relajado y hay lugar para muchas más bromas e interacciones entre las aficiones. De manera que los espectadores no buscan tan solo llevarse una satisfacción deportiva, sino también vivir una gran experiencia de ocio. Aunque el tiempo en los Países Bajos no está contribuyendo mucho al solaz de los aficionados, los diferentes grupos nacionales que acompañan a sus jugadoras (españoles, ingleses, franceses, daneses, alemanes y suecos) no dejan de cantar y animar a las europeas, que se ven llevadas en volandas ante unas estadounidenses que las aventajan en calidad , pero no en amor propio. Por eso sus acciones se celebran con un ardor desmesurado y así tratan de compensar el mejor ranking mundial de sus rivales, que aunque individualmente pueden ser más brillantes no juegan igual de motivadas por equipos. Con ese apoyo las continentales pudieron remontar la salida explosiva de las de Angela Stanford , que se hicieron con los dos primeros puntos hasta que Henselet y McGuire y Stark y Grant pusieron las cosas en su sitio. Tanto el dúo germano-irlandés como el sueco no dejaron que sus rivales se pusieran por delante en ningún momento de la mañana y así consiguieron igualar el marcador cuando llegó el cambio de turno. Con la energía de esas dos victorias comenzó la sesión vespertina de 'fourballs', en el que las españolas partían en el último partido. En esta modalidad ya no se trata tanto de buscar una compenetración con la compañera sino en estar lo más afinada posible para ser la mejor de las cuatro participantes. Y aquí las de Anna Nordqvist volvieron a demostrar que el hecho de jugar en casa las da un extra de motivación que les permite tratar a las norteamericanas de tú a tú en su terreno, sin sentirse cohibidas por la soledad de jugar en el LPGA Tour semana tras semana. Aun así, la calidad de las de las barras y estrellas es innegable, por lo que no sorprende que una pareja como Khang y Alison pueda darle la vuelta a un resultado de dos abajo en el hoyo 5 para acabar ganando el partido diez agujeros después por un aplastante 5 arriba. O que Noh y Yin recuperase a las sólidas Hull y Woad un tres abajo en el 6 para verse con el choque empatado en la salida del 17 antes de arañar medio punto con el que nadie contaba. Así las cosas, nuevamente las esperanzas locales quedaban a expensas de los dos últimos enfrentamientos, en los que curiosamente había tres debutantes en liza. Y las tres (Rhodes, Nadaud y Julia López ) jugaron a un altísimo nivel y demostraron que sus elecciones no habían sido equivocadas. Sacaron su garra en los momentos clave especialmente las dos primeras supieron aguantar el tipo en la primera vuelta ante Corpuz y Kim para ponerse por delante en la segunda y terminar ganando con solvencia su punto (2 y 1). Mientras, la malagueña tuvo en Carlota Ciganda a la mejor pareja posible. La navarra ejerció de veterana y fue el sostén necesario para que tuviera un debú soñado en el exigente recorrido neerlandés de Bernardus. No hay que olvidar que aunque la andaluza está viviendo un sueño en su carrera profesional, con su paso al Circuito Americano después de haber sido la número uno mundial amateur, enfrente tenía nada menos a Coughlin y Nelly Korda, la mejor jugadora del planeta desde hace años. Sin perder la cara a sus oponentes en ningún momento, las españolas fueron retroalimentándose mutuamente especialmente entre los hoyos 6 y 8, que ganaron consecutivamente. Luego, pese a ir perdiendo fuelle ante el acoso de las estadounidenses, mantuvieron la tensión y salieron a flote en los tres últimos, que supusieron un desenlace de infarto para la jornada. La navarra firmó un 'eagle' increíble que igualó las cosas en el 16, pero la traca final llegó en el 18. Con un final digno de su héroe Ballesteros (no es vano se le llama 'la Seve femenina') puso el corazón en el puño a los aficionados locales cuando no cogió la calle en ningún momento. De primeras se fue a la derecha, de segundo golpe se quedó a la derecha del 'green' con un río por medio y de tercero se pasó cuatro metros para embocar un par que empataba el agujero, el partido y la jornada. Carlota sacó su mejor versión y, con tablas en el marcador, deja todo abierto para los dos días restantes. (Europa, 4 – Estados Unidos, 4) Foursomes: Nelly Korda y Allisen Corpuz (EE.UU.) ganan a Charley Hull y Lottie Woad (EU), 4 y 3. Alison Lee y Lauren Coughlin (EE.UU.) a Nanna Koerstz Madsen y Céline Boutier (EU), 3 y 2. Esther Henseleit y Leona Maguire (EU) a Andrea Lee y Lindy Duncan (EE.UU.), 2 arriba. Maja Stark y Linn Grant (EU) a Rose Zhang y Jennifer Kupcho (EE.UU.), 3 y 2. Fourballs: Charley Hull y Lottie Woad (EU) empatan con Yealmi Noh y Angel Yin (EE.UU.) Alison Lee y Megan Khan (EE.UU.) ganan a Nanna Madsen y Céline Boutier (EU), 5 arriba. Mimi Rhodes y Nastasia Nadaud (EU) a Allisen Corpuz y Auston Kim (EE.UU.), 2 y 1. Carlota Ciganda y Julia López (EU) empatan con Nelly Korda y Lauren Coughlin (EE.UU.)