No hay palabras para describir a Morante. Es tal torero total , que a un toro que nadie veía por ningún lado le corta las dos orejas, gracias a una técnica prodigiosa, un valor descomunal y una afición única. Sumando todo eso a las bolitas que Dios le ha dado, sale la faena al cuarto, un Chulo que no tenía nada que ver al resto de la corrida, unos superclases con más o menos fuerza. Pero ya es harto comentado que el dios de los toros no tiene mucha amabilidad con el Genio , y le puso en su camino a este animal de Domingo Hernández, con el que comenzó pegado a tablas. El animal fue embistiendo feo, sin recorrido... Ver Más