El Festival de Venecia premia a la danesa 'Woman Unknown' con el León de Oro y España se va de vacío

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El Festival de Venecia ha clausurado este sábado su edición más política. El León de Oro ha sido para 'Woman Unkown', sobre una niñera que intenta reconstruir su vida tras la Segunda Guerra Mundial. Dirigida por la egipcia-danesa May el-Toukhy, también ha conseguido la Copa Volpi a la Mejor Actriz. En cualquier caso, todas las miradas estaban puestas en el documental 'Naza', sobre las estrategias militares de Israel en Palestina. Dirigida por Yuval Abraham y Rachel Szor (responsables del oscarizado 'No Other Land', también sobre Gaza) y producida por Jonathan Glazer ('La zona de interés'), este filme, con extremada diferencia el que más ha dado de que hablar, ha tenido que conformarse finalmente con el Premio Especial del Jurado, algo así como el 'bronce'. El revuelo empezó el pasado febrero en la Berlinale, cuando el presidente de aquel jurado, Wim Wenders, defendió que los cineastas deberían evitar hablar de política. Sus palabras levantaron una ráfaga de comunicados cruzados y todo tipo de quejas y debates que nos han llevado hasta una Venecia cuya selección oficial ha sido una ristra de películas sobre guerra, inmigración, Palestina y todo tipo de asuntos políticos. La intención de la Biennale era clara: aquí no habría ningún Wim Wenders dispuesto a dar una opinión que levantase protestas. Para no pillarse los dedos, eligieron como presidenta del jurado a la siempre correcta Maggie Gyllenhaal, acompañada de, entre otros, la afgana Shahrbanoo Sadat o la tunecina Kaouther Ben Hania. Esta última es la autora del documental propalestino 'La voz de Hind', que el año pasado logró en este mismo festival el Gran Premio del Jurado. Entonces, muchos dijeron que debió ganar el León de Oro dada la relevancia de su temática (como si ese fuera el criterio para elegir la mejor película), y el mismo mantra han repetido este año con 'Naza', que ha corrido la misma suerte: un hueco en el palmarés, pero no el premio gordo. Y, si querían política, tomen dos tazas. El Mejor Director fue el disidente ruso Ilya Khrzhanovsky por la larguísima 'Dau', una cinta de tres horas y cuarto de duración sobre un grupo de científicos soviéticos que desarrollan una bomba atómica. El Gran Premio del Jurado se lo llevó 'Possible Love' (también ganadora del premio FIPRESCI de la prensa), del surcoreano Lee Chang-dong, uno de los nombres más relevantes del cine asiático de las últimas décadas, autor de largometrajes como 'Burning' (2018), y que ya había ganado en Venecia por 'Oasis' (2003), entonces como Mejor Director. La Copa Volpi al Mejor Actor y a la Mejor Actriz las han conseguido el gran favorito, el norteamericano John Malkovich por su papel como un agente de la CIA en 'Wild Horse Nine', de Martin McDonagh, y la danesa Mathilde Arcel, por la ganadora del León de Oro, 'Kvinde ukendt'. Así, han dejado sin premio a Penélope Cruz y Javier Bardem, que presentaban 'Búnker', de Florian Zeller. La película fue recibida con críticas tibias, aunque sus interpretaciones sí han sido bien valoradas. Cabe destacar, de todos modos, que ambos ya habían ganado previamente: ella por 'Madres paralelas' (2021) y él dos veces, por 'Antes que anochezca' (2000) y 'Mar adentro' (2004). Tampoco recibió buenos comentarios uno de los títulos más esperados, 'Succederà questa notte', de Nanni Moretti, que no ha conseguido hueco en el palmarés. El Mejor Guion cayó en Francia, para 'Un bon petit soldat', de Stéphane Brizé, y el premio Marcello Mastroianni al Mejor Intérprete Joven se lo ha llevado Malou Khebizi, de 23 años, una de las protagonistas de la también francesa '15/18', de Cédric Kahn. Y, como cada año, ha habido títulos que han convencido a la crítica pero no al jurado, como 'Rukku Bakku', de Hirokazu Koreeda o 'Primetime', de Lance Oppenheim.