El sector inmobiliario ha recibido con fuertes reservas la nueva ley de vivienda europea (Affordable Housing Act) presentado por la Comisión. Promotores, propietarios y plataformas coinciden en cuestionar que Bruselas pretenda establecer un marco jurídico para restringir determinados usos de la vivienda mientras deja en el terreno de las recomendaciones buena parte de las medidas destinadas a aumentar la oferta, como acelerar licencias, movilizar suelo o impulsar la construcción. En frente está la posición del Gobierno español: la ministra Isabel Rodríguez ha asegurado que son "normas que van en la dirección de sus políticas".Seguir leyendo....