Las tardes de toros se ven muchas cosas. Una de ellas son milagros. En realidad cada instante frente a un toro hay uno, pero en Las Ventas este domingo vio el capote del cielo (otra vez más) cuando, de forma violentísima, el cuarto prendió a Pérez Mota por el muslo derecho tras enterrar el acero, y lo volvió a coger con saña mientras todo el mundo intentaba quitarle a Gañanito. Herido de muerte cayó el de Juan Luis Fraile cuando se levantaba el torero, que saludó una ovación, con la taleguilla rota. Un milagro . Otra cosa curiosa fueron los malos arpones de las banderillas. Justamente en ese toro entraron los subalternos unas veinte veces más o menos, y no... Ver Más