¿Cuál es el alma del ajedrez? André Philidor respondió en el siglo XVIII: «¡Los peones!». Aaron Nimzowitsch, hace un siglo, afirmó: «La sobreprotección de las casillas estratégicamente importantes». La respuesta de Jan Markos a esta pregunta es bastante distinta. Está convencido de que la esencia del ajedrez se manifiesta mejor en la búsqueda del dominio sobre el oponente.