Las primeras lluvias de septiembre son las que peor se ven. El polvo del verano lleva meses posado en la luna, la escobilla lo arrastra en lugar de limpiarlo y, a contraluz, el parabrisas se convierte en una pantalla lechosa . Krafft fabrica en España este tipo de química de automoción, y tiene un bote distinto para cada una de las tres cosas que uno mira al rodear el coche: la luna, la carrocería y el arañazo que dejó el pilar del parking . Esto no es mecánica. No hace falta herramienta ni pedir cita: se hace en la plaza de aparcamiento, con un cubo y media hora . Lo que sí conviene es no mezclar. Cada una de las tres tareas tiene su química y, sobre todo, su forma de aplicarla: una va al depósito, otra se frota con un paño y la tercera se disuelve en agua. Krafft es de las marcas que uno encuentra en el mostrador de una tienda de recambios, no en el pasillo de la limpieza del súper. Y si el coche lleva meses durmiendo en la calle, con estos tres botes queda resuelto casi todo lo que se ve desde fuera sin pasar por el túnel de lavado. El lavaparabrisas de Krafft es el único de los tres que no se aplica sobre el coche: va dentro, al depósito, y trabaja solo cada vez que tiras del mando . Hace dos cosas a la vez. Arrastra los restos de insectos y la película de polvo que la escobilla sola no levanta, y deja sobre el cristal un efecto repelente. A partir de cierta velocidad, el agua corre en gotas hacia el borde y la escobilla tiene mucho menos trabajo. En autovía con lluvia fina se nota en la primera curva . Eso sí, un líquido no arregla una escobilla vieja . Si la goma salta o deja una banda sin barrer, el bote no lo va a tapar: toca cambiar la escobilla y luego rellenar. Conviene rellenarlo antes de necesitarlo . El depósito se vacía sin avisar y casi siempre en marcha, que es justo cuando no hay dónde parar a echar más. La garrafa de 5 litros entra por eso en la categoría de compra que se hace una vez y se olvida en el maletero hasta que hace falta. Antes de guardarla ahí, conviene leer la etiqueta: lleva advertencias de toxicidad por ingestión e irritación cutánea. No se trasvasa a una botella de agua , no se deja rodando al alcance de los niños y, si se derrama al rellenar, manos bajo el grifo. El pilar del parking siempre está más cerca de lo que parecía desde el asiento. Esta pasta de 150 mililitros está pensada justo para eso: el arañazo superficial y los restos de pintura de otro coche o de una columna. Se aplica a mano, con un paño, frotando la zona hasta que la marca deja de verse . El límite es claro y conviene saberlo antes de pedirla: si pasas la uña por el surco y engancha, el arañazo ha atravesado el barniz y ahí ya no llega. Es para arañazos pequeños . Comparte las mismas advertencias de toxicidad e irritación que el lavaparabrisas, así que guantes puestos . La pasta anterior es puntual y de un palmo de chapa. Esto es lo contrario: el coche entero, de una sola vez. Es un concentrado que se diluye en el cubo y viene con su esponja , así que la mañana se resuelve sin ir juntando envases sueltos por el garaje. Limpia y abrillanta en la misma operación , que es la parte que de verdad ahorra tiempo: no hay que volver a pasar la cera después, con el coche ya seco y el brazo cansado. Está declarado apto para pintura, cromados y plásticos, lo que evita el baile de tener un producto para la chapa y otro para las molduras. Y es biodegradable , un detalle que importa cuando se lava en la puerta de casa y el agua acaba en el sumidero de la calle. Si me llevo los tres, el sábado va en este orden: primero el lavado completo , porque frotar una pasta sobre chapa con polvo es arrastrar grano fino contra el barniz. Con la carrocería ya limpia se ve cuáles eran arañazos y cuáles eran suciedad, y ahí entra la pasta. El lavaparabrisas se rellena al final, con el capó abierto y el coche todavía escurriendo. Si el lava y encera con esponja se queda sin existencias, el mismo trabajo se reparte en dos pasos, champú por un lado y cera por otro, aunque la mañana se alarga bastante. Y si ya tienes media garrafa de lavaparabrisas abierta, no hay ninguna prisa. Con los tres en el maletero, el coche deja de estar para lavar cualquier día de estos y pasa a estar hecho antes de comer . En la sección Favorito de ABC se pueden encontrar más ofertas y gangas como esta para equipar tu casa o renovar tu tecnología con criterio y ahorro.