Con la llegada de septiembre, el jardín comienza a despertar suavemente. Los días se alargan, el clima se vuelve más atemperado y nuestro cuerpo retoma el entusiasmo por salir al aire libre luego de los meses de frío e introspección. Después de la quietud invernal, la energía se renueva. Es el momento ideal para proyectar nuevos bancales y elegir las especies que incorporaremos a los canteros. Te sugiero recorrer el jardín para detectar aquellos espacios que quedaron vacíos o que necesitan más estructura, color y flores. Registralos en un dibujo a mano alzada; ese mapa será la columna vertebral y la guía para tus próximos movimientos durante estos meses. Al planificar, pensá qué plantas nativas y medicinales podrías sumar en esos sectores. Imagina qué aporte querés que brinden, tanto al ecosistema como a las personas que habitan el hogar. Recordá alimentar el suelo, esta actividad se inicia los primeros días de agosto y se extiende hasta finales de noviembre, cada 15 días. Pronto las plantas comenzarán su ciclo de actividad y una buena nutrición en los bancales de la huerta y los frutales garantizará alimentos sanos, nutritivos y vitalidad para la época de mayor actividad y exigencia en el jardín.Toda la abundancia de biomasa que nos brindó el jardín en las podas de gramíneas la devolveremos a la tierra, para que se convierta en el alimento de miles de insectos y microorganismos benéficos que la procesarán para transformarla en humus, oro negro del jardín. Ya estamos iniciando la germinación de los primeros tomates, pimientos, berenjenas, sandías, melones; algunas especies tardan hasta cuatro meses en fructificar.Es importante anticiparnos y realizar siembras escalonadas. No te olvides de sembrar las flores que atraerán a los polinizadores y alegrarán el jardín: es época de campuloclinium, chromolaenas, solidagos, zinias, cosmos y mucho más.Recordá podar las gramíneas de ciclo PVO desde su base, para evitar que crezca el nuevo follaje mezclado con el de la temporada pasada. También es momento de podar herbáceas a un 30% de su tamaño para facilitar su rebrote. Si estás pensando en sumar especies nativas, me gustaría detenerme para compartirte algunas especies de ciclo PVO que merece la pena incorporar:Baccharis trimera (carqueja): Podría decirse que es la bondad convertida en planta. Con sus singulares tallos triangulares alados, de un verde brillante y vibrante, este arbusto rústico es un gran aliado del paisajismo. Tiene la ventaja de mantener su masa vegetal estable durante todo el año, funcionando como un telón de fondo constante, denso y prolijo para el resto de las plantas. Es una planta sumamente fácil de integrar que no requiere grandes cuidados. Una poda de renovación al finalizar su floración de verano evitará que la mata envejezca y estimula el rebrote de tallos nuevos desde la base. Mención aparte merecen sus extraordinarias propiedades medicinales. La carqueja es ampliamente reconocida en la medicina natural por ser un potente protector hepático y un excelente tónico digestivo. Achyrocline satureioides (marcela): Una de mis plantas nativas preferidas, por su follaje fragante y capacidad de iluminar los canteros con su verde algo grisáceo. Es importante resaltar que no tolera suelos encharcados, ni con exceso de agua. Su floración en verano arma una carpeta de un amarillo blanquecino continuo, que es visitada por polinizadores de todo tipo, mientras libera su perfume. Antes de que sus flores se sequen por completo en la planta, realizo una poda. Sus principios activos se encuentran tanto en flores como en hojas. Para conservar su medicina, las cuelgo boca abajo para procesarla y conservarla en los meses de invierno. Aloysia gratissima (cedrón del monte): Se trata de un arbusto algo desgarbado, que puede llegar a los 3 metros de alto, con hojas pequeñas y flores blancas pequeñas agrupadas en espigas. Y acá nos detenemos: tiene una fragancia dulce, algo avainillada, que comienza a principios de la primavera y vuelve a hacer una segunda floración en el verano. No solo es mi elegida, también la visitan miles de abejas y mariposas nocturnas. Contiene compuestos polifenólicos y flavonoides que le confieren propiedades cardiotónicas, que regulan la presión arterial en casos de hipotensión; también tiene propiedades digestivas. También te invito a utilizar su follaje y flores para acompañar ramos silvestres y apreciar su perfume dentro de tu hogar.