Céline Dion protagonizó este sábado un emotivo regreso a los escenarios tras seis años de ausencia, superando graves problemas de salud para emocionar a sus seguidores en el primero de una serie de conciertos en París. «Estoy aquí, en el escenario de esta ciudad que tanto amo, gracias a vuestro apoyo y a vuestro cariño», dijo al público. «El camino fue difícil, la ruta más larga de lo previsto, pero resistí» . La estrella anunció en 2022 que padecía el síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica poco común que provoca espasmos musculares y le impedía actuar. Dion se mostró visiblemente conmovida en varios momentos y rompió a llorar durante su primera canción, acercando el micrófono al público para que la ayudaran a cantar el puente del tema. «Prometí que no lloraría, pero son lágrimas de alegría», comentó, hablando mayoritariamente en francés durante toda la actuación. La puesta en escena fue sobria y Dion lució principalmente vestidos negros, evitando distracciones que restaran protagonismo a la evidente emoción que sentía al volver a actuar ante el público. Se desenvolvió con seguridad, desplegando sus habituales gestos y ademanes escénicos -como hacer muecas o tocar la guitarra imaginaria- e interpretando con potencia baladas como «My Heart Will Go On» y «All By Myself», temas que la convirtieron en una de las artistas discográficas más vendidas de la historia. Sin embargo, abrió el espectáculo con uno de sus mayores éxitos en francés, «On Ne Change Pas» («No cambiamos»), una clara alusión a su prolongada ausencia. Su serie de 26 conciertos ha desatado el furor en la capital francesa , donde multitudes se congregan frente a su lujoso hotel hasta altas horas de la madrugada con la esperanza de verla. «Su lucha es un ejemplo para todos nosotros; es maravilloso», afirmó Julien Faruch, un chef y seguidor de la artista.