Por increíble que parezca, para Rosa, madre de dos mellizos de siete años, Mateo y Santiago, ambos con autismo , «es la primera vez que como familia vanos juntos a un lugar público como, por ejemplo, un museo». Esta mujer soñaba con este tipo de incursiones, pero no se atrevía. Salir juntos a cualquier otro espacio público era algo prácticamente impensable. El miedo que le paralizaba no se debía a la falta de ganas, sino las reacciones del entorno. «El autismo es una discapacidad que no se ve y las personas pueden pensar que los niños son unos maleducados cuando tienen una crisis». Por eso, reconoce, durante mucho tiempo habían desistido. Hasta que conoció Empower Parents , una organización que... Ver Más