La exportación de almeja desde Marruecos se había interrumpido en junio a causa de un episodio tóxico. Superado este proceso natural, especies como la fina (Ruditapes decussatus) se disponen a regresar con fuerza a cada rincón del mercado nacional y, lógicamente, también del gallego, donde tanto el producto llegado desde el continente africano como el procedente de Portugal se encuentran cada día con más facilidades para avanzar en su plan de expansión, aprovechando que la mayor parte de la actividad marisquera en la comunidad está bajo mínimos en la actualidad y que los últimos años resultaron pésimos para este sector.Seguir leyendo....