Más allá de la vida acelerada de las ciudades, todavía existen personas que necesitan alejarse durante un tiempo para recuperar una forma de vida más sencilla. Es el caso de Nicola Magrin, un artista italiano de 48 años que pasa buena parte del año en Monza (Italia), pero que durante varios meses se marcha a una antigua cabaña situada a 1.700 metros de altura en las montañas de Valmalenco, donde ha encontrado su refugio.Seguir leyendo....