Los documentos desclasificados por el Gobierno relacionados con la entrada masiva de decenas de miles de inmigrantes a Ceuta dibujan una situación de desconcierto y caos absoluto durante las primeras horas. Sobre todo, en relación al papel jugado por las Fuerzas de Seguridad de Marruecos. Aquella mañana, en cuestión de minutos circularon informes, algunos dentro del mismo Cuerpo, que hablaban abiertamente de "actitud negligente y pasiva" junto con otros que no valoraban como "probable" que el cruce masivo de los llamados nadadores –aquellos que entran por mar en la ciudad autónoma– hubiera sido "consentido o incentivado" por el país alauita.El Reino de Marruecos estaba al tanto de lo que se estaba cociendo en redes sociales. El 29 de julio a las 18:26 horas el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) remitió una nota informativa urgente a la DGST y la DGDE –la inteligencia interior y exterior marroquíes– en la que alertaba de "la planificación de varias convocatorias para llevar a cabo entradas a Ceuta, tanto a nado como a través de la valla, aprovechando la celebración de la Fiesta del Trono". E identificaba esos grupos, que en conjunto sumaban más de 180.000 personas. "Se agradece su inestimable y continua colaboración en este asunto", completaba la nota del CNI.Pocas horas después, el Regimiento de Guerra Electrónica nº32 del Ejército de Tierra valora, en un mensaje remitido al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), como "muy probable" que durante ese mismo día se intentara una "entrada masiva de migración irregular". Son las 12:06 horas del 30 de julio. Y para entonces las entradas ya han comenzado. A partir de ese momento, los informes de situación se suceden en las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o el Centro Nacional de Inteligencia. Y en todos ellos se pone el ojo sobre el papel jugado por Marruecos en la crisis migratoria más grave de la historia reciente.A las 13:00 horas, la inteligencia militar expone: "Es muy probable que las autoridades marroquíes no estén favoreciendo activamente la oleada migratoria, pero hayan actuado hasta ahora de forma negligente y pasiva". En aquel informe, el CIFAS consideraba "probable" que las fuerzas de seguridad del país vecino incrementaran "su implicación" una vez finalizada la festividad. Y no descartaba que existiese un "cierto nivel de descontento" por la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Argelia o que Marruecos intentara "explotar la situación generada" en la ciudad autónoma "en beneficio de sus intereses estratégicos".Veinte minutos más tarde, un documento interno de la Guardia Civil insiste en la pasividad de unas fuerzas marroquíes que en las jornadas previas sí habían hecho esfuerzos para impedir llegadas –la jornada anterior habían interceptado a cerca de medio millar de personas intentando tocar suelo español–. "Por parte de las autoridades marroquíes se detecta pasividad y están permitiendo la llegada de candidatos hacia la zona fronteriza. Hasta el día de ayer sí que se detectaba proactividad y colaboración adecuada", recogía dicho documento.Pero media hora después, la Jefatura de Información del mismo cuerpo emitía otro informe de situación en el que venía a descartar la dejación de funciones de las fuerzas de seguridad alauitas. Aquel documento recordaba que ningún medio oficialista había cargado contra las nuevas relaciones hispano-argelinas. Y, por tanto, consideraba "muy poco probable" que la monarquía de Mohamed VI estuviera "utilizando la inmigración, en represalia y menos en un día tan importante para el Reino, contra los intereses de España". "Lo anterior, unido a las interceptaciones de las FSM en los días precedentes, hace que resulte poco probable que la aproximación en masa que se está produciendo al Tarajal, se deba a una dejación evidente de funciones de las autoridades marroquíes", continuaba.El documento señalaba, además, que "dada la idiosincrasia de Marruecos puede resultar difícil pensar que nada suceda sin el conocimiento, la aprobación o el consentimiento del régimen, tanto para favorecer sus intereses como para que un sector social o un problema pueda perjudicar su posición o relaciones con terceros".De esa premisa, sin embargo, el informe extrae la conclusión contraria. En la misma frase en que afirma darla "por hecho" y "sin descartar ninguna opción" –y tras recordar que Marruecos es "la principal amenaza no compartida de España"–, zanja: "No se valora como probable que en este caso concreto haya sido así y que el paso masivo de nadadores sea consentido o incentivado". Una postura que el Servicio de Información mantuvo durante las horas posteriores, dando más peso a la hipótesis del "desbordamiento o sorpresa operativa" que a la de la "connivencia de las autoridades marroquíes".El Centro Nacional de Inteligencia, por su parte, también se detuvo en la "postura marroquí" en una nota informativa remitida a las 21:20 horas del 30 de julio al Gobierno central y compartida con las autoridades ceutíes. "El gran volumen de migrantes magrebíes ha desbordado la capacidad de control de las pocas unidades en la zona. El control eficaz de la situación hubiese requerido del despliegue de un mayor número de efectivos especializados en el control de grandes masas de personas, como el activado con éxito en la crisis en Ceuta del 15.09.2024. A nivel operativo, no se ha detectado reacción proactiva por parte de las autoridades marroquíes ante la pérdida de control de la situación, más allá del despliegue de algunas unidades de antidisturbios en la frontera de Bab Sebta tres horas después del desbordamiento del espigón".