Isar Aerospace, fundada por tres estudiantes alemanes, pone en órbita su cohete Spectrum desde Noruega y firma el primer lanzamiento comercial europeo

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Hace ocho años, Daniel Metzler, Josef Fleischmann y Markus Brandl eran tres estudiantes de ingeniería aeroespacial en la Universidad Técnica de Múnich que fabricaban piezas de cohetes en un taller universitario. El pasado sábado, la empresa que fundaron, Isar Aerospace, consiguió algo inédito para una compañía comercial europea: colocar satélites en órbita con su propio cohete.Spectrum despegó a las 22:12 desde el puerto especial de Andøya, en el norte de Noruega, y unos siete minutos después había alcanzado la velocidad necesaria para entrar en órbita. Era apenas su segundo vuelo y llevaba varios pequeños satélites junto a un experimento tecnológico. Además, se convirtió en el primer lanzamiento orbital completado desde Europa continental.De un primer vuelo fallido a alcanzar la órbita en el segundo intento El éxito tiene todavía más peso porque Spectrum no empezó precisamente “con el pie derecho”. Su primer vuelo de prueba, en marzo de 2025, terminó poco después del despegue cuando el cohete perdió el control y cayó cerca de la plataforma. No llevaba satélites, por lo que aquella misión sirvió principalmente para localizar fallos y corregirlos.Esta vez el resultado ha sido muy distinto. Spectrum mide 28 metros de altura, utiliza diez motores y está diseñado para colocar hasta una tonelada de carga en órbita baja. Tras separarse la primera parte del cohete, la segunda continuó el ascenso y terminó desplegando las cargas de la misión, bautizada como Onward and Upward.Para Isar Aerospace supone también demostrar que una compañía privada europea puede desarrollar, fabricar y lanzar un cohete orbital fuera del modelo tradicional de los grandes programas especiales. La compañía ha pasado de aquellos tres estudiantes a varios centenares de trabajadores y ha conseguido alrededor de 1.000 millones de dólares de financiación durante estos años.Ahora toca producirlos en mayor cantidad. Isar ya tiene cinco Spectrum más en fabricación y prepara una nueva planta cerca de Múnich que podría llegar a construir hasta 40 unidades al año. La compañía pretende cobrar entre 10 y 15 millones de dólares por lanzamiento.Europa gana una alternativa mientras PLD Space prepara su propio saltoEl momento tampoco podría ser más importante para Europa, pues el continente lleva años intentando disponer de más opciones para lanzar sus propios satélites sin tener que recurrir con tanta frecuencia a empresas estadounidenses como SpaceX.La ESA quiere acelerar esa competencia mediante el European Launcher Challenge. Isar recibió recientemente un contrato de 197,8 millones de euros y ya es la primera empresa participante que cumple con uno de sus grandes objetivos: alcanzar la órbita antes de 2027.Y la realidad es que no está sola. La española PLD Space acaba de elevar su financiación hasta los 288 millones de euros mientras prepara los primeros vuelos comerciales del Miura 5, mientras Rocket Factory Augsburg también busca realizar su primer intento orbital.Incluso Europa está explorando otras formas de llegar al espacio. VORTEX, el avión especial reutilizable que preparan Dassault y OHB, forma parte de ese esfuerzo de ganar autonomía para transportar carga y, en el futuro, tripulación.De igual manera, Spectrum aún tiene por delante la parte más difícil: repetir este éxito con regularidad. Alcanzar la órbita una vez no convierte automáticamente a Isar en una alternativa consolidada a los grandes operadores. Pero después de un primer vuelo fallido y meses de retrasos, los tres estudiantes que empezaron construyendo piezas en un taller ya han demostrado que su cohete funciona de verdad.