Volar sin GPS puede parecer, a primera vista, un escenario propio de otra época. No obstante, una reciente prueba de vuelo ha demostrado que los aviones podrían disponer de una alternativa capaz de mantenerlos orientados incluso cuando las señales de los satélites dejan de estar disponibles. Aquí entra en juego algo que está presente en todo momento y que no depende de ninguna infraestructura espacial: el campo magnético de la Tierra.La demostración se realizó dentro del programa MagNav, llevado a cabo por la Defense Innovation Unit de Estados Unidos, con el objetivo de desarrollar sistemas de navegación más fiables para la aviación y aplicaciones relacionadas con la seguridad nacional. La iniciativa busca encontrar alternativas capaces de mantener una posición precisa cuando el GPS falla, sufre interferencias o es bloqueado de forma deliberada.Un avión logra volar durante horas sin utilizar GPS El avión usado para la demostraciónDurante la prueba, un avión Embraer 170 realizó un vuelo de 4 horas y 23 minutos sobre el océano Pacífico, partiendo de la zona Puget Sound, en Seattle, hasta el sur de Alaska y regresando posteriormente. Todo el trayecto lo hizo sin utilizar el GPS. El sistema de navegación magnética consiguió mejorar en un 89 % la precisión frente a los sistemas habituales de navegación de respaldo y, además, transmitió los datos de navegación a los pilotos en tiempo real.El funcionamiento del MagNav se basa en sensores cuánticos capaces de detectar pequeñas variaciones en el campo magnético terrestre. Aunque este campo pueda parecer uniforme a escala humana, la corteza terrestre presenta diferentes composiciones y estructuras que generan pequeñas alteraciones magnéticas. Al comparar las mediciones obtenidas durante el vuelo con un mapa previamente elaborado de las características de la Tierra, el sistema puede determinar dónde se encuentra el avión. En lugar de preguntarle a un satélite dónde está, el avión utiliza las características del propio planeta como referencia. Esto permite disponer de una fuente de posicionamiento independiente de las señales GPS.La diferencia resulta significativa cuando se sobrevuela una zona remota. Los sistemas de respaldo tradicionales pueden recurrir al radar o a referencias visuales como carreteras, ríos o ciudades, pero estas opciones pierden buena parte de su utilidad sobre grandes extensiones de océano. Además, determinados sensores instalados a bordo pueden acumular errores con el paso del tiempo. La navegación magnética pretende solucionar estas limitaciones proporcionando una referencia externa que pueda actualizar continuamente la posición del avión.De prototipo experimental a posible tecnología militar El desarrollo también refleja el creciente interés por los sensores cuánticos y sus aplicaciones prácticas. El programa MagNav comenzó en 2024 dentro de la iniciativa Transition of Quantum Sensing. Tras recibir 72 propuestas, la Defense Innovation Unit seleccionó a Honeywell Aerospace para desarrollar el prototipo. En cuestión de meses, el proyecto pasó de la identificación del problema a la creación y prueba de una tecnología funcional.Otro aspecto destacable es que el sistema no necesita necesariamente una transformación radical de la cabina del avión. Durante la demostración, la información de navegación se mostró a los pilotos mediante tabletas. Esta característica podría facilitar una futura integración en aeronaves existentes, tanto militares como, potencialmente, civiles.El siguiente paso será todavía más ambicioso. La Defense Innovation Unit y Honeywell tienen previsto realizar otra demostración a bordo de un C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense. Probar la tecnología en un avión militar de mayores dimensiones permitirá comprobar cómo funciona en un escenario más cercano a las condiciones operativas reales.Si las próximas pruebas tienen éxito, la navegación magnética podría convertirse en una nueva capa de seguridad para aeronaves que operen en entornos donde el GPS no sea fiable. Y aunque el proyecto tiene inicialmente un marcado interés militar, sus posibles aplicaciones van mucho más allá. En un futuro, esta tecnología podría proporcionar a la aviación comercial un sistema de respaldo más frente a las interferencias del GPS.