El choque que el Gobierno y el Tribunal Supremo arrastran desde la aprobación de la ley de amnistía se ha intensificado esta semana a cuenta del fallo contra la ley de nietos. Un varapalo para el Ejecutivo que ha criticado Pedro Sánchez por afectar a los derechos fundamentales. El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, también ha mostrado sus discrepancias y urgido a resolver definitivamente cuanto antes. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha ido este jueves un paso más allá para deslizar que el alto tribunal asumiría las tesis de la derecha y ultraderecha respecto a la supuesta intención de esta norma para incidir en el censo.Seguir leyendo....