«Todas las televisiones están viradas hacia la derecha menos RTVE», aseguraba Javier Ruiz en una entrevista pocos días antes de que La Séptima, la nueva cadena impulsada por José Miguel Contreras, arrancara su andadura oficial y se presentara en el Festval de Vitoria. Se describen a sí mismos como los 'anti-Fox', y dicen que sí, que son progresistas, pero que nada de «hacer campañas de un partido» ni «poner la zancadilla a otro». Dicen también que quieren ser una ventana «muy, pero que muy abierta» y que «van a querer a todos, sean como sean». Promesas que chocan con la realidad, porque ya han dejado claro en sus redes sociales que la gente de X «no mola», que «no habrá presentadores que lleven 30 años prediciendo el fin de España» ni espacio para decir que «no hay que usar crema solar o que nos fumigan». Como los niños que empiezan su andadura en el cole con sus mochilas nuevas, los presentadores entraban a la presentación sonrientes, pero mucho. Sonrisas, abrazos y muchísima expectación rodeaban la llegada de Javier Ruiz, Sarah Santaolalla y el resto que han desembarcado en esta nueva aventura de Contreras, una aventura que reconocía haber soñado desde 2019. «Hace más de 20 años que no aparecía una televisión generalista. La primera cadena de la nueva era de la televisión. Tenemos el reto de hacer algo nuevo en un mundo nuevo. No os oculto que, para nosotros, este día, y me gustaría que también lo fuera para vosotros, es inolvidable. Nunca se asiste al nacimiento de una nueva cadena. Es una experiencia que seguramente vivimos por primera y última vez», reconocía Contreras. Decía el creador de la cadena que lo van a hacer «muy bien», que no queda otra porque, por lo que han contado, parece que es mucha la gente que les pide algo así. «No es un proyecto profesional, sino una necesidad que la gente nos plantea, que es un modelo muy clásico y que hay hueco para algo más. Pienso en lo que es crear un canal. Al final es crear historia, crear en un país un hueco que va a marcar a muchísimos millones de españoles y que les ayudará a comprender el mundo que nos rodea». ¿El criterio para seleccionar a sus presentadores? « Gente que no quisiera negociar, solo que la mayor ilusión de su vida fuera estar aquí ». Verdaderos soldados por la causa de Contreras, por esta nueva televisión que, aseguran, será la primera de «la nueva era». «Es una aberración que, en un país que merece amplitud de ideas, haya un territorio vacío. Con existir ya nos vale». Decían también que este canal cuenta con un sesgo progresista, pero al mismo tiempo decían que puede haber otros perfiles, aunque hasta ahora parece que no hay rastro de ellos: «No creo que todos sean de izquierda, aquí no les hemos preguntado eso. Tiene que haber ideas conservadoras. He sido de izquierdas, convencido de mis ideas, y también de que no tengo razón en todo». Y tras la emisión de un vídeo promocional, Sarah Santaolalla, Noor Ben Yessef y otras presentadoras estallaban a llorar de emoción. «¡Que son lágrimas de verdad!», decía Javier Ruiz. «Estamos aquí por una cuestión personal, es un privilegio. Vivimos un paisaje televisivo abocado a la derecha. No somos los rojos de guardia, pero queremos que la conversación sea de todos. Queremos ampliar la voz. Vais a ver la televisión del siglo XXI, todo en directo. La actualidad se mueve tan deprisa… Esto nos promete una cosa: emociones fuertes, como son la vida política. Van a saber qué está pasando y por qué. Ahí fuera hay muchas noticias, pero muy poca información», añadía. Y automáticamente, varios vítores y 'bravos' se colaban entre los aplausos. «Nuestra visión progresista también implica intentar ser felices». Más aplausos. «Si mi programa fracasa, será culpa de Javier Ruiz», decía Quequé causando las risas entre los presentes, unas más forzadas que otras, por cierto. También se presentaba Sarah Santaolalla. «Quien no me conozca tiene mucha suerte. Estoy aquí por el buen ruido , el buen ruido de víctimas de muchas violencias, el compromiso con la democracia. Todo esto te lleva a aceptar el gran salto profesional. Llegué con 17 años a la radio y conseguí presentar, no me preguntéis por qué, pero llegué», contaba relatando su carrera. «Tengo 27 años y no puedo estar más agradecida al espectador que pidió que estuviese aquí. Si Contreras te recomienda un alimento y te pide que cambies tu dieta, te lo piensas y lo haces. Es imposible decirle que no. Tomaré nota, luego haré lo que me dé la gana. No es una cadena más, es la cadena», contaba la tertuliana. Durante la rueda de prensa, también hablaron de posibles entrevistas. Lo hizo Javier Ruiz. «No me importaría entrevistar a Feijóo o Abascal, pero masajes no», decía el presentador, que decidió en 'Mañaneros' entrevistar al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero , imputado por la Audiencia Nacional recientemente en el marco del 'caso Plus Ultra'. Han afirmado en varias ocasiones que el panorama televisivo está inclinado a la derecha y que no hay una televisión de izquierdas, de ahí que llegue esta nueva cadena, pero... ¿Y La 1 o LaSexta? ¿No son de izquierdas? Esquivan un poco la pregunta. «No queremos hablar mal de nadie ni de nuestros competidores, pero lo que no puede pasar es que no haya una televisión privada que tenga una posición progresista y que no sea por el Gobierno de turno», decía Contreras. Y añadía un deseo: «Nada me gustaría más que la gente de derechas viniera a vernos para conocer opiniones que no piensan y que encontraran respeto. Si lo conseguimos, seré plenamente feliz». Noor Ben Yessef decía que su razón era una: José Miguel Contreras. «Me preguntó cuál era mi sueño profesional y le dije que era crear mi espacio para hacer periodismo social, que no hace falta gritar para ser interesante y seguir utilizando mi altavoz desde mi profesión para mostrar la España plural, que tiene muchas procedencias y lenguas. Quién va a decir que no. Sin duda, cuenta con una mirada progresista». De nuevo, soldados de la causa. Suma y sigue. «Los sueños no llegan esperando, hay que entrar en acción. Hay poca información donde muchos nos hacen creer lo que ellos quieren que creamos. Mi obsesión es mostrar información útil y veraz», añadía Verónica Sanz. La mayoría de presentadores coinciden en su aspiración a ser «una ventana muy abierta» porque, a su parecer, en la televisión de ahora apenas hay espacios para ello. Aunque, por el corte de los presentadores, en este caso la balanza se inclina a lo progresista. Hablan de necesidad, de que impulsar esta cadena está lejos de ser un capricho. Hablan de emociones fuertes. «Ser valiente sale muy caro», decía Alba Carrillo mientras Sarah Santaolalla se volvía a secar las lágrimas. «Que dejen de llamarnos valientes por mostrar su opinión. Me siento huérfana, no sé donde está información. Falta corazón», decía Carrillo, que salió recientemente de RTVE, donde participó en varios espacios. «Quiero aportar mi granito de arena en el mundo donde va a crecer mi hijo. Cada vez hay menos opción de entender la pluralidad», decía, Y, por eso mismo, aquí el debate «va a ser de todos».